El primer grupo de buques petroleros iraníes cruzó la zona restringida por Estados Unidos en el estratégico estrecho de Ormuz, con un total de 3,8 millones de barriles de petróleo. Las cisternas DIONA y HERO2, pertenecientes a la empresa estatal NITC, abandonaron el perímetro de bloqueo marítimo, según informes de monitoreo. horas después, un tercer petrolero completó el tránsito, convirtiéndose en las primeras exportaciones en dos meses.

La operación se produce días antes de la firma de un acuerdo entre ambos países, cuyos detalles permanecen ocultos. El gobierno iraní anunció el levantamiento del cierre de sus muelles el día anterior, aunque no se confirmó oficialmente. Las negociaciones, previstas para iniciar en Suiza, deberán abordar el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones y la reapertura de Ormuz, clave en el comercio global.

A pesar de la expectativa, la calma no se consolidó. Nuevos ataques israelíes en el sur de Líbano mantuvieron el clima de tensión. Sin embargo, las autoridades esperan que el memorando de entendimiento marque el inicio de un proceso de diálogo. El estrecho, que transporta una quinta parte del petróleo mundial, sigue siendo un punto crítico en la geopolítica regional.

El tránsito de los buques iraníes simboliza un avance en la búsqueda de un fin al conflicto, pero la complejidad de los acuerdos y la persistente violencia en el Medio Oriente marcan un camino incierto hacia la estabilización del escenario.