Un pueblo que crece sin registros
Alcalá de la Selva: un refugio climático que no aguanta el crecimiento
Un municipio aragonés, de 380 habitantes, acoge a más de 6.000 personas de verano. La infraestructura no alcanza para el boom inesperado, mientras el Estado no respalda el crecimiento.
José Edo, concejal de Cultura de Alcalá de la Selva, describe el lugar como «un refugio climático» para quienes huyen del calor. No se refiere a turistas de fin de semana, sino a personas que se mudan a la localidad, que en 2023 acogió a más de 6.500 visitantes. El municipio, ubicado a 1.404 metros de altitud en la Sierra de Gúdar, no tiene selva, pero sí un clima fresco que lo convierte en un destino atractivo para los que buscan aliviar el estrés del verano. Sin embargo, la infraestructura diseñada para 500 habitantes no alcanza para soportar el auge.
La crisis del agua es el síntoma más evidente. Una tubería, a punto de reventar, se enfrenta a un uso excesivo que no se refleja en los registros oficiales. «No hay empadronados, ni cambios censales», explica Edo. Aunque la población se multiplicó por diecisiete en verano, la administración municipal no puede hacer frente a la demanda. La estación de esquí y el campo de golf, a pocos kilómetros, son el atractivo principal, pero la falta de apoyo estatal complica el crecimiento.
El modelo turístico de Alcalá de la Selva se basa en la temporada estival, pero la financiación depende de los empadronados. La Diputación de Teruel y el Estado no destinan recursos adicionales para cubrir los gastos de los servicios que consumen los visitantes. «Dependemos de Teruel para todo», dice Edo, mientras el ayuntamiento lucha por mantener los servicios básicos sin recursos. El municipio, que no puede expandirse sobre un monte de piedra, se enfrenta a una situación de «crecimiento sin registro», que pone en peligro su viabilidad a largo plazo.
La tecnología podría ser clave para resolver el dilema. Expertos sugieren que sistemas de gestión de agua inteligentes o plataformas digitales para monitorear el uso de recursos podrían ayudar a optimizar la infraestructura. Sin embargo, la falta de inversión en tecnologías aplicadas al sector público limita las opciones. En un contexto de turismo de lujo y apertura de campings cercanos, Alcalá de la Selva vive una paradoja: su auge es temporal, pero su infraestructura no lo respalda.
La crisis de Alcalá de la Selva revela la necesidad de planes tecnológicos para manejar el turismo sostenible. Sin inversión en infraestructura y sistemas digitales, el municipio podría enfrentar una crisis irreversible.
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