Modus operandi de la red

La organización delictiva, cuyas actividades se esclarecieron tras investigaciones de la División Antifraude, operaba principalmente por redes sociales. Según fuentes policiales, los responsables promovían licencias de conducir falsas, acompañadas de documentación que simulaba la legalidad. La clave para su operación era la creación de direcciones de domicilio inexistentes, lo que permitía a clientes falsificar datos de identidad y evitar controles. Los agentes destacaron que los documentos eran elaborados con tecnología de alta precisión, incluyendo sellos de gobiernos locales.

Allanamientos en el conurbano

Las acciones de allanamiento se desarrollaron en 16 lugares del conurbano, entre ellos Ezeiza, San Martín, San Isidro y Lanús. Según el informe oficial, los agentes incautaron más de 200 licencias falsas, 30 computadoras y documentos de identidad elaborados con datos de personas reales. La operación reveló una red de colaboración entre delincuentes y funcionarios de tránsito, quienes facilitaban la emisión de certificados que eran luego usados para tramitar permisos de conducción. Uno de los puntos clave fue un local en Ezeiza, donde se encontró un equipo de impresión de documentos con códigos de seguridad alterados.

La trama en San Martín

Un bar ubicado en el barrio de San Martín, cercano a la oficina de tránsito municipal, fue identificado como el punto de distribución de documentos falsos. Los agentes encontraron registros de ventas de licencias, junto con imágenes de clientes que habían acudido al lugar para obtener servicios. La investigación reveló que los dueños del local habían acordado un porcentaje de comisión por cada documento emitido, lo que convierte a este lugar en un nodo clave de la red. Un funcionario de tránsito de San Martín, aún no identificado, fue detenido en flagrante, aunque aún se investiga si participó directamente en la fabricación o distribución de los documentos.

Impacto en la seguridad vial

Los agentes destacaron que el uso de licencias falsas aumenta el riesgo de accidentes, ya que conductores no cualificados suelen circular en zonas restringidas. Según un informe del Ministerio de Transporte, el 15% de los accidentes graves en la región involucran vehículos cuyos dueños no están registrados en el sistema. La operación, que se extendió por varios meses, también permitió identificar a 12 personas con antecedentes por delitos similares. Un juez de la Ciudad de Buenos Aires ordenó la prisión preventiva de los principales involucrados, mientras que el resto enfrentan cargos de fraude y falsificación de documentos.

Qué sigue en la investigación

La Unidad de Investigaciones de la Policía Federal anunció que se continuarán indagando en las redes de contacto entre delincuentes y funcionarios. Un fiscal especializado en delitos económicos explicó que «la colaboración con funcionarios no solo facilita la emisión de documentos, sino que también genera un efecto de corrupción sistemática». En tanto, la Dirección General de Tránsito está revisando protocolos para detectar inconsistencias en la emisión de licencias. Un funcionario destacó que la operación en Ezeiza representa un «caso paradigma de la necesidad de fortalecer las verificaciones digitales en el sistema de tránsito».

La operación en Ezeiza no solo desbarató una red de falsificaciones, sino que también exponió grietas en el sistema de control de tránsito. Con más de 60 detenidos y cientos de documentos incautados, el caso podría marcar un antes y un después en la lucha contra el fraude en la región.