Fallas en redes eléctricas de Edenor y Edesur

Según informó El Destape, el apagón afectó a la Ciudad de Buenos Aires, gran Buenos Aires y zonas de la provincia de Buenos Aires. El corte de energía se prolongó varias horas y dejó a miles de vecinos en la oscuridad. En la zona de La Plata, el servicio fue restablecido solo después de que se activaran protocolos de emergencia. La situación se agudizó en la mañana del miércoles, cuando las temperaturas descendieron y aumentaron el riesgo de congelación en sectores vulnerables.

¿Qué pasó con Edenor y Edesur?

Las fallas se originaron en las subestaciones de Edenor, que abastecen a la mayor parte de la Ciudad y el Conurbano. Según fuentes internas del grupo, un cortocircuito en la red de alta tensión provocó una interrupción en la distribución. Por su parte, Edesur, que atiende a zonas más al sur de la provincia, enfrentó problemas en su infraestructura de transmisión, lo que exacerbó el impacto en las áreas ya afectadas. La falta de coordinación entre las empresas fue criticada por activistas de energía, quienes alertaron sobre la precariedad del sistema eléctrico argentino.

Impacto en hogares y servicios esenciales

El corte de energía afectó a hospitales, centros de salud y sectores productivos, incluyendo el área de la Zona Franca de Buenos Aires. En la zona de San Martín, se reportaron dificultades para el abastecimiento de agua potable, ya que varios puntos dependen de sistemas eléctricos para su funcionamiento. Vecinos de Nueva Córdoba y San Vicente describieron el caos en sus barrios: «No teníamos idea de cuánto duraría, pero el frío es terrible», dijo una mujer en diálogo con el sitio. La situación generó una respuesta inmediata de la intendencia de Buenos Aires, que movilizó a trabajadores de la emergencia para asistir a los afectados.

Antecedentes y contexto de la crisis energética

Este apagón no es el primero en la región: en octubre del año pasado, una falla similar dejó sin luz a más de un millón de personas. La crisis energética se intensificó tras la baja en la producción de hidroeléctrica en el río Paraná y la falta de inversión en infraestructura. Expertos alertan que el sistema eléctrico argentino está en un estado crítico, con 40% de las redes en malas condiciones. La Confederación de Entidades de Energía (CEE) estima que los gobiernos provinciales deben invertir más de 12 mil millones de pesos para modernizar las redes, algo que aún no se materializa.

¿Qué sigue?

El Ministerio de Energía anunció que se realizarán controles de emergencia en las empresas eléctricas y se evaluarán medidas para evitar cortes futuros. Sin embargo, activistas advierten que sin una política nacional de inversión, los episodios se repetirán. En tanto, los afectados continúan sin luz en áreas como La Matanza y Pinamar, donde los protocolos de emergencia aún no se han completado. La situación resalta las debilidades de un sistema eléctrico que, según un informe del Banco Mundial, es el más ineficiente de la región.

El apagón masivo pone de manifiesto la fragilidad de la infraestructura energética en la Argentina, un tema que ha sido recurrente en los últimos años. Mientras las empresas privadas enfrentan presión por mejorar el servicio, la comunidad sigue en alerta por la posibilidad de nuevas interrupciones.