El XV de la Rosa se enfrentará a Inglaterra en dos escenarios distintos, pero con la misma tensión. El miércoles, en Atlanta, disputará las semifinales del Mundial de Canadá, México y Estados Unidos. El sábado, en Santiago del Estero, cerrará su participación como local en el Nations Championship. El desafío no es solo el rival, sino la necesidad de superar una derrota recurrente frente a una selección que, aunque no alcanza la jerarquía de potencias del Hemisferio Sur, sigue siendo un obstáculo.

La última vez que Argentina ganó contra Inglaterra fue en 2021, en un partido que marcó el inicio de su racha positiva. Desde entonces, los resultados no han sido favorables: cinco derrotas consecutivas en el último año y medio. En el Mundial de Francia 2023, cayeron 27-10 en Marsella y 26-23 en París. Más recientemente, en La Plata y San Juan, volvieron a perder por diferencias abrumadoras. «Hacen muy bien lo simple», resume Esteban Meneses, ayudante del entrenador Felipe Contepomi. La estructura inglesa, eficiente y predecible, es un escollo que Argentina aún no ha superado.

El partido en Santiago del Estero será una prueba crucial. El equipo, que llegó a la competición con un balance de tres victorias y dos derrotas, necesita un triunfo para reafirmarse como candidato. Pero la presión es alta: una semana después de enfrentar a Inglaterra en Atlanta, donde la estrategia será similar. El enfoque de los técnicos será reforzar las herramientas para desbaratar la sencillez del rival. En el scrum, en el line out y en el juego aéreo, Argentina tendrá que improvisar. «No es solo sobre el resultado, sino sobre cómo adaptarse a una formación que no varía», explica Meneses.

La semana será clave para los jugadores. Tras un arranque de torneo complicado, el duelo contra Inglaterra en Santiago del Estero no solo define su desempeño en el Nations Championship, sino también su preparación para la próxima etapa. Si logran ganar, el camino será más fácil. Si no, el peso simbólico del enfrentamiento se convertirá en un recordatorio de lo que falta.

El partido en Santiago del Estero será un hito en la historia del rugby argentino, ya sea como victoria o como una lección para mejorar. Con la mira puesta en el Mundial, la selección buscará cerrar el ciclo con un triunfo que, aunque no garantice el éxito, alivie la presión de una racha que no se detiene.