Los asalariados del sector privado se redujeron en 197.359 empleos durante la gestión de Javier Milei, pasando de 6.385.764 en noviembre de 2023 a 6.188.405 en marzo de 2026, según registros oficiales. La caída fue más pronunciada en la industria, donde se perdieron 78.181 puestos, y en construcción y comercio.

La crisis laboral afectó especialmente a empresas medianas y grandes, con desvinculaciones masivas. En contraste, el sector público perdió 119.183 empleos, un volumen menor al de la privatización. Mientras tanto, los aportantes al monotributo subieron en 163.542 personas, mientras que los autónomos apenas aumentaron en 6.393.

La caída en el empleo doméstico fue de 22.650 trabajadores, pasando de 464.504 a 441.854. El Informe de Trabajo destaca que «desde septiembre de 2023 el empleo asalariado formal del sector privado muestra una tendencia descendente», con una recuperación moderada en 2024 que se frenó en 2025.

La pérdida de empleos en el sector privado sigue marcando el ritmo de la crisis laboral, con una contracción constante en los últimos meses y un impacto más fuerte que en el sector público.