La Justicia imputó a Diego Fernando Martínez, un comerciante de Avellaneda, por comercializar uniformes y accesorios militares vinculados al nazismo a través de una plataforma de internet. El allanamiento en su vivienda, ubicada en el partido de Avellaneda, reveló que los artículos se vendían bajo el perfil falso de «Fernando Martinsohn» en Facebook, donde se publicaban imágenes de objetos militares.

La autoridad destacó que durante el operativo se descubrió que el pasillo de entrada de la vivienda del imputado estaba revestido con baldosas que exhibían insignias esvásticas. Este hallazgo llamó la atención de las autoridades, que destacaron la conexión simbólica entre el contenido publicado en redes y los objetos incautados.

La causa judicial comenzó el 8 de abril, tras la denuncia de una publicación en la sección de comercio de Facebook que ubicaba los artículos en la localidad de Sarandí. Sin embargo, las tareas de inteligencia criminal permitieron identificar el domicilio real del involucrado en Avellaneda.

El operativo de vigilancia estuvo a cargo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, específicamente a través de la Dirección de Contraterrorismo. Tras reunir pruebas, el Juzgado Federal emitió la orden de registro, que culminó con el secuestro de un amplio material bélico e ideológico.

Entre los objetos incautados se encontraron revólveres, pistolas, cascos, medallas y chaquetas militares con insignias esvásticas, además de un libro de Adolf Hitler. También se secuestraron dos teléfonos celulares y un disco sólido para su análisis. Las autoridades destacaron la importancia de la confiscación para desmantelar el vínculo entre el comercio de simbología nazista y la difusión de ideas extremistas.

El caso resalta la labor de las fuerzas de seguridad en la lucha contra la difusión de simbología asociada al nazismo, destacando la importancia de las redes sociales como herramienta para el desmantelamiento de prácticas ilegales.