La Cámara Federal de lo Contencioso Electoral confirmó este martes el procesamiento de la ex fiscal Viviana Fein por encubrimiento agravado del crimen del ex fiscal Alberto Nisman, que se desató el 18 de enero de 2015. Los jueces Martín Irurzun y Eduardo Farah rechazaron el recurso presentado por Fein y avalaron la acusación formulada por el fiscal Eduardo Taiano. La decisión deja abierta la posibilidad de que Fein sea juzgada por su rol en el caso, que se inscribe en un debate judicial prolongado sobre responsabilidades institucionales y errores en la investigación del crimen.

En el fallo, Irurzun destacó que Fein, quien lideró el caso entre 2015 y 2016, «comprometió la reconstrucción jurisdiccional del suceso». El juez señaló que las «falencias» documentadas en la investigación —como la manipulación de evidencias sin resguardo forense, la presencia de personas no autorizadas en el lugar de los hechos y la informalidad en la recolección de rastros— constituyen indicios suficientes para el reproche penal. «Cada una de las irregularidades analizadas es, en conjunto, el sustento del acusatorio», sostuvo.

Farah, en su voto, enfatizó que Fein permitió «la presencia de testigos, expertos y observadores» durante el levantamiento de evidencias. Según el juez, mientras se secuestraba documentación en el living de la vivienda de Nisman, personas ocupaban sillones y utilizaban mesas como apoyos improvisados. En el baño, donde se encontraba el cuerpo del ex fiscal, trabajaba la unidad forense junto a fotógrafos y personas que se asomaban a observar. «La informalidad no solo afectó la cadena de custodia, sino también la imparcialidad del procedimiento», argumentó.

La decisión refuerza la hipótesis de que errores en la gestión del caso no solo afectaron la investigación del crimen, sino también el rumbo de la justicia en un caso emblemático. Nisman, asesinado en su domicilio, fue señalado en investigaciones posteriores como un posible autor de la muerte de varios integrantes de la AMIA, lo que lo convirtió en una figura central en el debate sobre la impunidad en la causa. La sentencia abrió camino para que Fein enfrente un juicio por el encubrimiento, un procedimiento que podría culminar con una condena o un absuelto.

La sentencia pone de relieve las tensiones entre la institucionalidad y la gestión de casos complejos, mientras deja abierta la posibilidad de que Fein sea juzgada. El caso sigue siendo un símbolo de los desafíos legales y éticos en la aplicación de la justicia.