Carmen Pérez enfrentó 52° C en el ultramaraton más duro del mundo
Carmen Pérez: «Correr en una freidora de aire» en el ultramaraton de Badwater
La española ganó con récord femenino tras superar temperaturas extremas, aire abrasador y desniveles que desafían la resistencia. La prueba en California, conocida como el «infierno de los atletas», volvió a demostrar su dureza con la participación de la valenciana.
El reto de Badwater, el «infierno de los atletas»
El Ultramaratón de Badwater, disputado en el Parque Nacional Valle de la Muerte, se convierte cada año en el escenario de la carrera a pie más exigente del planeta. A 85 metros bajo el nivel del mar, los corredores enfrentan temperaturas que superan los 50° C, un aire seco y sofocante, y desniveles acumulados de más de 4.400 metros. El recorrido, que culmina en el Portal Whitney, pone a prueba no solo la resistencia física, sino también la mentalidad de quienes desafían los límites.
La experiencia de Carmen Pérez, la vencedora
La valenciana de 44 años, que conquistó la prueba con un nuevo récord femenino, describió el desafío como «correr en una freidora de aire». Aunque el calor fue el foco central, Pérez destacó el impacto del aire seco, que seca las fosas nasales y obliga a aplicar crema especial en la nariz. «Antes de la carrera, hablé con mi hermano y amigos y les dije que estaba asustada», contó, refiriéndose a temperaturas que nunca bajaron de 49° C. La española completó los 217 kilómetros en 21 horas, 5 minutos y 32 segundos, mejorando en casi 40 minutos la marca anterior.
El desafío del terreno y la resistencia
El recorrido incluye tramos que desafían la capacidad de los atletas. A los 60 km, se enfrenta a un puerto de 27 km de subida, seguido de una bajada de 22 km que «liquida las piernas» y un nuevo ascenso de 24 km. «El aire es abrasador», explicó Pérez, comparando el ambiente con una freidora de aire. Los corredores no solo luchan contra el calor, sino también contra el esfuerzo físico constante, lo que convierte la prueba en una experiencia que solo unos pocos logran superar.
La victoria de Carmen Pérez refleja no solo su preparación, sino también la adaptación a condiciones extremas. Su récord femenino reafirma el carácter del ultramaraton de Badwater como un desafío único, donde cada segundo de resistencia se convierte en una victoria. La española, con su comparación inusual, logró convertir la experiencia en un testimonio impactante de la dureza del mundo de los ultramaratones.
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