El reporte destaca un aumento drástico en la pobreza infantil

Según el informe del Observatorio de Desigualdad Social y Apertura (ODSA) de la Universidad Católica Argentina, el 30% de los niños en el conurbano bonaerense viven en condiciones de pobreza extrema entre 2021 y 2024. El dato se basa en encuestas realizadas en zonas como San Isidro, Lanús y Quilmes, donde se registró una disminución del acceso a alimentos, servicios básicos y vestimenta. «La falta de ropa básica no es un detalle: es una señal de desigualdad estructural», explica la coordinadora del estudio, quien destacó que los niños de familias vulnerables suelen usar ropa de segunda mano o reutilizar prendas de hermanos mayores.

La crisis de la ropa se conecta con la desigualdad social

El informe vincula la escasez de ropa con factores como la desigualdad salarial, la precarización laboral de las madres y la falta de programas estatales de apoyo. «En los barrios de alto riesgo, más del 40% de las familias no puede cubrir la ropa escolar en el mes de julio», detalla el reporte, que incluye testimonios de vecinos. En Quilmes, un comerciante de ropa usada explicó que la demanda aumentó un 50% en los últimos dos años, reflejando una crisis que no solo afecta a niños sino también a adultos en situación de vulnerabilidad. La situación se agrava en el verano, cuando el costo del aire acondicionado y el uso de ropa ligera incrementa la presión económica.

¿Cómo se mide el acceso a la ropa básica?

El estudio utiliza un índice que combina datos de la Encuesta Nacional de Hogares (ENH) con entrevistas en profundidad a 1.200 familias. Entre los hallazgos, se destaca que el 23% de los niños no tiene camisas ni pantalones para la escuela, mientras que el 15% depende de donaciones institucionales. «La ropa no es un lujo: es un derecho. La falta de acceso a esta necesidad básica pone en riesgo la educación y la salud de los niños», afirmó un especialista citado en el informe.

El reporte advierte que, sin políticas públicas urgentes, la situación podría empeorar. En el conurbano, el 70% de los niños de 5 a 14 años vive en zonas con altos índices de desempleo y pobreza. Las autoridades locales ya han iniciado conversaciones con el Ministerio de Desarrollo Social para implementar programas de apoyo a familias vulnerables.