Un país se mueve para tomar el lugar de otro en la producción de un manjar emblemático.
China se prepara para liderar el mercado del foie gras tras el declive francés
El gigante asiático supera a Francia en producción, con 11.000 toneladas anuales. La industria gala enfrenta una crisis que deja espacio para el crecimiento chino.
El foie gras, símbolo de lujo y gastronomía francesa, podría dejar de ser exclusivo del país de la Torre Eiffel. Según datos recientes, China se posiciona como segundo productor mundial del manjar, superando a Francia en volumen. Las cifras del informe de China International Capital revelan que el país asiático elabora alrededor de 11.000 toneladas al año, casi el 45% del suministro global. Un dato que contrasta con la caída de producción francesa, que registró un descenso del 3% en 2025, según Fabien Chevalier, presidente de CIFOG.
La industria gala, tradicionalmente liderada por empresas como Lafitte, enfrenta desafíos que han llevado a una disminución en su producción. Chevalier admitió que las granjas chinas, especialmente en Shandong y Anhui, están generando cantidades significativas del producto. «La producción china es bastante significativa», sostuvo, al comparar las 15.000 toneladas francesas con el récord de 12.000 toneladas chinas en 2024. Esta tendencia refleja una transición que, según analistas, podría redefinir la geopolítica del alimento.
El auge chino no es casualidad. El país ha invertido fuertemente en tecnologías agrícolas y sistemas de alimentación para patos, optimizando costos y eficiencia. Empresas como la citada en el Wall Street Journal, que producen 3.000 toneladas anuales, muestran una capacidad escalable. «La competencia es intensa, pero China tiene ventajas logísticas y de escala», explicó un analista del sector. Sin embargo, la calidad del foie gras chino sigue siendo un tema de debate, con críticos que lo comparan con el producto francés en términos de sabor y textura.
La situación pone en evidencia una transición en la producción de un alimento asociado a la tradición europea. Mientras Francia lucha por mantener su hegemonía, China aprovecha su infraestructura y demanda creciente para consolidarse. Esta evolución impacta no solo en el mercado global, sino también en la identidad de una industria que históricamente representó el prestigio culinario francés.
Las proyecciones indican que China podría superar a Francia en producción antes de 2027, redefiniendo el mapa del foie gras en un mercado global en transformación.
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