China se prepara para transformar a los jubilados en una industria millonaria
Ante la caída de la natalidad, el país apuesta por una economía basada en el envejecimiento de su población.
En Japón, una tradición empresarial se ha convertido en una estrategia económica: contratar jubilados para que sigan trabajando. Esta práctica se multiplicó por la escasez de jóvenes y la creciente proporción de adultos mayores. Ahora, China se suma a esta tendencia.
El gobierno chino ha dejado de esperar un rebrote de nacimientos. A pesar de incentivos y regulaciones, la tasa de natalidad sigue cayendo. Las previsiones indican que, en las próximas décadas, más del 30% de la población será de adultos mayores. Ante este escenario, Pekín está redefiniendo su modelo económico.
La clave está en la «economía plateada», un concepto que busca aprovechar las necesidades de las personas mayores como motor de crecimiento. El Estado calcula que este sector podría generar 30 billones de yuanes para 2035, impulsado por una población anciana que superará los 400 millones.
En un contexto donde la crisis inmobiliaria debilita a la economía china, los jubilados se convierten en una nueva fuente de empleo y inversiones. Un ejemplo de esta transformación fue la feria en Shanghái dedicada a servicios para mayores, rehabilitación y salud. Allí se mostraron tecnologías y proyectos destinados a atender las demandas de una sociedad envejecida.
China está apostando por una revolución silenciosa: convertir a sus jubilados en el motor económico de un futuro cada vez más gris. La estrategia no solo busca equilibrar la economía, sino también adaptarse a una realidad demográfica irreversible. La «economía plateada» será el nuevo frente en la carrera por la innovación.
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