La compañía belga Brussels Airlines está preparando un vuelo concreto para que pasajeros puedan ver el eclipse solar parcial del 12 de agosto de 2026. La idea surgió en colaboración con el Observatorio Público de Urania, la Universidad de Amberes y la Vrije Universiteit Brussel (VUB). El evento será en pleno atardecer, cuando la Luna cubrirá al Sol en un 91% y la visibilidad será crítica por la posición del astro cerca del horizonte. «Volar a alturas de entre 9.000 y 13.000 metros permite ver el eclipse sin interferencias», explicó un funcionario de la empresa.

En España, la totalidad del eclipse ocurrirá al atardecer, lo que exige cielos despejados. Aunque las aerolíneas como Lufthansa promueven el eclipse como atracción, hasta ahora no han programado vuelos específicos. En Bélgica, la parcialidad será visible durante la tarde, pero el vuelo de Brussels Airlines se convierte en una alternativa para aprovechar la oportunidad. «El eclipse en el horizonte es difícil de captar desde tierra por la atmósfera y las nubes», aclaró un experto del observatorio.

El vuelo partirá de Bruselas hacia Francia a las 19:20 y regresará a territorio belga a las 21:20. Durante el trayecto, a las 20:21, el Sol será tapado por completo. Se limitarán los asientos de los pasillos para garantizar espacio a los pasajeros. Además, un experto del Observatorio Público de Urania acompañará el viaje, comentando en tiempo real la experiencia. El costo será parte de un paquete que incluye el asiento y una guía sobre la astronomía del fenómeno.

La propuesta se enmarca en una tendencia cada vez más común de usar la astronomía como incentivo turístico. En Estados Unidos, por ejemplo, se han organizado tours especiales para eventos como el eclipse de 2017. En este caso, Brussels Airlines busca combinar educación científica con un servicio de ocio. «Queremos que el eclipse sea accesible, pero también que sea una experiencia educativa», dijo un portavoz de la empresa.

El vuelo de Brussels Airlines representa una forma innovadora de observar fenómenos astronómicos, aprovechando la altitud para evitar obstáculos naturales. Si bien el eclipse será visible en diferentes puntos, la combinación de tecnología aérea y colaboración científica eleva la calidad de la experiencia, mostrando cómo la astronomía puede convertirse en un motor de turismo y educación.