La contadora de Diego Armando Maradona, Andrea Verónica Trimarchi, declaró este lunes en una audiencia judicial virtual del juicio por su muerte. Según la mujer, el ex futbolista tenía una mensualidad fija para el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, a quienes conocía como parte de su equipo médico. La declaración se realizó desde una pantalla en San Isidro, como parte de la feria judicial que interrumpió la actividad judicial en la zona.

El juicio, que enfrenta a los hijos del ex campeón mundial y a su médico personal, se reanudó luego de un periodo de suspensión por la feria judicial. Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón autorizaron una apertura excepcional para evitar que el proceso se detenga, ya que un juicio oral no puede superar 10 días entre audiencias. Esta jornada fue atípica por la presencia de un solo testigo y la modalidad virtual, que se usó por la ausencia de Trimarchi en el lugar.

Trimarchi, hermana del chofer Maximiliano Trimarchi, explicó que administraba la contabilidad de Maradona desde 2014 a través del abogado Matías Morla. «Fui su contadora y formaba parte de la administración de Diego», señaló, añadiendo que solo le pagaba a Morla «los impuestos», mientras que el 99% de los gastos estaban vinculados al ex futbolista. La mujer destacó que, en su oficina, la mayor parte de las actividades eran «temas vinculados a Maradona».

Durante la audiencia, el fiscal Cosme Iribarren interrogó a Trimarchi sobre el personal que trabajaba en el entorno de Maradona en 2020. La testigo respondió que estaban involucrados «cadetes, choferes, mucamas, cocinera y personal de seguridad», lo que sumó un detalle adicional sobre el entorno laboral del ex campeón. La declaración, la segunda en las 29 audiencias del caso, arroja luz sobre la estructura financiera y el círculo cercano del Diez en el momento de su fallecimiento.

La testigo reveló que Maradona tenía pagos fijos para sus médicos, lo que alimenta el debate sobre la gestión de su salud durante la enfermedad terminal. La audiencia sigue sin resolver si hubo negligencia o irregularidades en su atención médica.