El psicólogo Carlos Díaz, conocido como «Charly», presentó su cuarta declaración en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, donde aclaró su rol en el tratamiento psicológico del ex futbolista. Durante el acto, el profesional negó haber participado directamente en el cuidado médico del «Diez» y detalló el contexto de la internación domiciliaria ordenada en 2020. Según el testimonio, el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov habían analizado la situación del ex jugador, quien mostraba síntomas de deterioro cognitivo y consumo de alcohol. «La garantía que pedí fue que no haya alcohol en la casa», afirmó Díaz, al tiempo que enfatizó que su intervención se centró en el manejo psicológico del paciente.

El juicio, que avanza en la Sala Penal Federal de La Plata, contó con la presencia de figuras familiares y un dato inusual: Ramiro Cerezo, líder de la banda Pier, acompañó al psicólogo como paciente. Cerezo, conocido por sus canciones como «Sacrificio y Rock and Roll», se integró al proceso judicial como testigo, lo que generó una atención especial en la sala. Acompañaron al psicólogo también Jana y Gianinna Maradona, hijas del ex capitán del seleccionado argentino, y Verónica Ojeda, madre de su hijo menor. La presencia de Cerezo, quien ha sido crítico en sus canciones sobre el deterioro mental, sumó un toque inesperado al debate.

Díaz explicó que en el momento de su intervención, Maradona mostraba una mejora en el consumo de alcohol, aunque mantenía «dificultades cognitivas» y «desorientación». El profesional destacó que su labor se basó en la «estabilización emocional» del ex futbolista, sin abordar aspectos médicos. En la sala, se confirmó que los acompañantes terapéuticos tuvieron un rol clave en el proceso, aunque el juicio sigue analizando si su presencia fue determinante en la evolución de la salud mental del «Diez». Los abogados defensores de Díaz insistieron en que el tratamiento se ajustó a protocolos vigentes, pero la acusación sigue cuestionando la ausencia de medidas preventivas más estrictas.

La audiencia reflejó la complejidad del caso, donde se debatirán aspectos como la responsabilidad de los profesionales de la salud en el manejo de un paciente con trastornos psiquiátricos y un consumo de sustancias. Díaz, uno de los siete juzgados por homicidio, mantuvo un tono firme pero respetuoso durante su testimonio, mientras que la presencia de Cerezo, aunque no vinculada al caso, generó comentarios en la sala. El proceso judicial continúa con la revisión de testimonios y documentos, buscando esclarecer si hubo negligencia en la atención al ex jugador.

El juicio avanza con nuevos testimonios que abordan el rol de los profesionales en la salud mental del «Diez», mientras la audiencia sigue analizando si las medidas tomadas fueron suficientes para prevenir la muerte.