En plena ola de calor, EE.UU. pone a prueba su red eléctrica con un plan inusual
EE.UU. autoriza que centros de datos usen generadores contaminantes para evitar colapso eléctrico
El verano de 2026 marcó un pico de calor en EE.UU. con temperaturas que superaron los 40 grados. Ante la tensión en la red eléctrica, el secretario de energía pidió a centros de datos que activaran generadores de combustible fósil, un recurso poco común pero efectivo para evitar apagones.
El verano de 2026 empezó con una ola de calor extremo que afectó desde California hasta el Atlántico. La demanda de energía subió drásticamente por el uso de aires acondicionados, forzando al secretario de energía, Chris Wright, a tomar una decisión inédita: que los centros de datos —que normalmente operan con energía renovable— usen generadores de diésel y gas natural. La medida, aplicada la semana pasada, busca aliviar la presión en una red eléctrica que ya estaba al límite.
Los centros de datos son clave en esta situación. Según Data Center Map, EE.UU. cuenta con más de 4.300 instalaciones, con concentraciones importantes en Virginia, Nueva York, Pensilvania y Nueva Jersey. En Virginia, por ejemplo, los 637 centros de datos representan un 14% de la capacidad nacional. En la costa este, donde la demanda de energía crece 15% más que en promedio, la participación de estos centros en la red es crítica.
La medida no es gratuita. Los generadores de combustible fósil emiten monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas en suspensión, afectando la calidad del aire. En Texas, por ejemplo, se autoriza su uso solo si no supera el 10% del tiempo operativo anual de la fuente principal. Sin embargo, en la coyuntura actual, el gobierno prioriza la estabilidad eléctrica sobre las normas ambientales. Un análisis del *Washington Post* reveló que en el norte de EE.UU., el uso de estos generadores podría aumentar en un 20% en las próximas semanas.
El impacto en la salud pública es un tema delicado. La EPA advierte que la exposición a estos contaminantes puede causar irritaciones respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. En la zona afectada por la ola de calor, las autoridades locales ya han reportado un aumento de hospitalizaciones por problemas respiratorios. Aunque el gobierno justifica la medida como una necesidad de emergencia, los expertos alertan sobre el riesgo de normalizar la dependencia de combustibles fósiles para cubrir fluctuaciones energéticas.
La decisión refleja la tensión entre la demanda de energía y la sostenibilidad ambiental. Mientras EE.UU. enfrenta una crisis climática, la solución temporal apunta a un modelo que prioriza la infraestructura sobre la calidad del aire. Sin embargo, expertos advierten que este tipo de medidas pueden acelerar la dependencia de fuentes contaminantes, poniendo en riesgo la salud pública y la meta de neutralidad climática del país.
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