Ataques en el Golfo Pérsico reavivan tensión entre EE.UU. e Irán
EE.UU. bombardea puertos iraníes tras ataques contra petroleros en Ormuz
Explosiones en Bandar Abbas y Bushehr coinciden con amenaza de bloqueo y peaje en el estrecho. Irán y EE.UU. se acercan al límite de 60 días de negociaciones.
Este martes, explosiones en los puertos iraníes de Bandar Abbas y Bushehr marcaron un nuevo episodio de confrontación entre Estados Unidos e Irán. Las detonaciones, reportadas por medios locales, coincidieron con la decisión del ex presidente estadounidense Donald Trump de imponer un bloqueo al Golfo Pérsico y amenazar con cobrar un peaje del 20% a los buques que transiten por el Estrecho de Ormuz. La medida, anunciada semanas atrás, se suma a las tensiones tras una serie de ataques recientes que han elevado el riesgo de una escalada militar.
En el marco de la crisis, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán admitió haber atacado dos petroleros emiratíes en el estrecho, causando al menos una muerte y ocho heridos. Los buques, identificados como «Mombasa» y «Al Bahiyah», sufrieron incendios y daños estructurales tras ser alcanzados por misiles de crucero. El Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos calificó el incidente de «descarado», señalando que se registró la muerte de un tripulante indio y heridos de origen indio y ucraniano.
La escalada se produce en un contexto de negociaciones frágiles entre EE.UU. e Irán, que se acercan al límite de 6,0 días para llegar a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Trump, quien abandonó la presidencia en enero, había rechazado la tregua en el Golfo y prometido continuar conversaciones con Teherán. Sin embargo, el bloqueo anunciado y los ataques recientes han reavivado los temores de un retorno a una guerra total, con impactos globales en la economía y la seguridad energética.
Los ataques contra los petroleros, que transitaban por el estrecho, resaltan la intensificación de las acciones militares en la región. La OTAN, en su cumbre reciente, reafirmó el apoyo a EE.UU. en su postura de no negociar con Irán mientras no se resuelva el programa nuclear. Aunque las conversaciones formales entre ambos países están en pausa, la tensión persiste, con Irán mostrando una postura de resistencia y EE.UU. buscando controles más estrictos sobre el acceso al Golfo.
El conflicto en el Golfo Pérsico sigue escalando, con riesgo de afectar la cadena de suministro global de petróleo. Los ataques recientes y las medidas de bloqueo han profundizado las tensiones, dejando abierta la posibilidad de una confrontación más amplia.
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