El debate por el poder de la inteligencia sigue en la Cámara de Diputados
El Gobierno abre la bicameral de inteligencia con el debut de Pareja y una fuerte polémica de fondo
A siete meses del DNU que amplió el poder de la SIDE, el oficialismo convoca una comisión reservada para definir su agenda. La disputa por la representación política en la mesa refleja tensiones entre bloques y una tensa relación con el peronismo.
El Gobierno provincial de la Cámara de Diputados convocó a la comisión bicameral de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia, una reunión reservada que marcará la primera participación del libertario Sebastián Pareja como presidente. El encuentro, programado para el martes a las 16, busca definir un plan de trabajo y abordar pendientes tras el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de Javier Milei, que amplió el rol de la Secretaría de Inteligencia (SIDE). La iniciativa, sin embargo, fue rápidamente cuestionada por sectores del peronismo, que denunciaron una distribución inadecuada de representantes en la mesa.
La polémica se arraiga en la asignación de cupos en la comisión, donde el bloque oficialista de Patricia Bullrich otorgó siete lugares al Senado, pero asignó solo tres al peronismo, a pesar de ser la primera minoría. La ex ministra aprovechó la interna dentro del peronismo para incluir a la senadora anti-K Carolina Moisés, lo que generó incomodidad. El bloque liderado por José Mayans aún no designó su representante, mientras que el kirchnerismo se quedó con tres lugares, completados por el camporista Agustín Rossi, el massista Ramiro Gutiérrez y el radical Rodolfo Tailhade. La situación refleja una división interna en el oficialismo, con el PRO apoyando parcialmente al gobierno mientras el peronismo se mantiene distante.
La comisión, controlada por La Libertad Avanza, tiene mayoría garantizada gracias a sus cinco legisladores y la adhesión de dos del PRO. Sin embargo, la tensión persiste por la controversia del DNU, que fue criticado por su alcance y transparencia. El peronismo acusó al oficialismo de «sacar provecho» de la crisis interna en el bloque para reforzar su posición. En tanto, el debate por los servicios de inteligencia sigue siendo un tema sensible, con movimientos dentro del peronismo y en el kirchnerismo que podrían influir en la dinámica de la comisión.
La reunión de este martes no solo será una prueba del liderazgo de Pareja, sino también una oportunidad para medir la solidez de la alianza entre el oficialismo y los aliados. La falta de respuestas claras sobre los planteos que se discutirán en la mesa indica que el tema no está resuelto. La polémica por la distribución de cupos, en cambio, revela las grietas en el frente común y pone en evidencia la complejidad de negociar poder en un contexto de polarización política.
La apertura de la bicamquierda de inteligencia deja abiertas las preguntas sobre el control de los servicios de inteligencia y la capacidad del oficialismo para mantener un frente unido. El resultado de la reunión podría definir la trayectoria de la política argentina en los próximos meses, especialmente si se logra un acuerdo que satisfaga a los bloques principales.
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