¿Qué es el Fenómeno de El Niño y cómo influye en el clima de Bogotá?

Según informó Infobae, El Fenómeno de El Niño, un patrón climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas del Océano Pacífico, está alterando las condiciones meteorológicas en América del Sur. Según Ideam, la presencia de esta corriente marina ha generado una inversión térmica en la región, donde las temperaturas del aire se enfrían más que lo habitual. En Bogotá, un lugar que suele tener promedios de 18° a 22° Celsius, se registraron mínimos de 7° en zonas montañosas, como los cerros de Sumapaz y La Calera.

¿Por qué el frío es más intenso en ciertas áreas?

El impacto del Fenómeno de El Niño se intensifica en regiones con altitud elevada, donde la inversión térmica es más notable. En Bogotá, la combinación de la geografía urbana y la presencia de humedad en la atmósfera favorece la formación de niebla y heladas. Esto genera un desafío para los sectores que dependen del clima estable, como el turismo y la agricultura. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) destacó que la situación es «inusual, pero no inédita», ya que en años anteriores se han registrado episodios similares, aunque menos prolongados.

¿Cómo afecta este fenómeno a la región y a la población?

Los helados en Bogotá han generado preocupación por el impacto en la salud de las personas mayores y los niños, quienes son más sensibles al frío extremo. Además, la baja temperatura podría afectar la producción de cultivos como el café y la fruta tropical, que requieren condiciones específicas. El fenómeno también influye en la movilidad, ya que las carreteras en áreas rurales y las vías de transporte público enfrentan riesgos de neblina y superficies resbaladizas. Para mitigar los efectos, las autoridades recomiendan el uso de ropa térmica y evitar actividades al aire libre durante las horas más frías.

El fenómeno climático, aunque temporal, refleja cómo las variaciones en el océano pueden alterar el clima regional. La comunidad científica advierte que estos eventos pueden volverse más frecuentes si no se aborda el cambio climático a nivel global.