Una ola de calor azota al sur, pero el norte se mantiene fresco
España sufre divergencia climática: sur rojo, norte azul
Mientras Almería alcanza 40°C, Asturias no supera los 27°C. La AEMET explica que una DANA en el noroeste y una alta presión en África explican la diferencia. El norte evita el caluroso racha de este verano.
El calor se está volviendo una constante en el sur de España. Mientras ciudades como Almería superan los 40°C, el norte del país, especialmente Asturias, respira aliviado con temperaturas que apenas rozan los 27°C. Esta disparidad climática, protagonista del verano 2024, refleja una ola de calor que afecta desigualmente a distintas zonas. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) atribuye este fenómeno a un «patrón de bloqueo» que se forma al noroeste de la península, atrapando el aire cálido y seco en el sureste.
El fenómeno, denominado DANA (Disturbancia Anticiclónica de Noreste), es una zona de baja presión que gira en sentido antihorario, generando inestabilidad atmosférica en la zona. Esta inestabilidad mantiene a los norteños protegidos del calor extremo, mientras que el sur y el este son alcanzados por una masa de aire húmedo y polvoriento que se desplaza lentamente desde el norte de África. La AEMET explica que, junto a la insolación típica de estos meses, esta situación crea un ambiente de temperaturas altas, pero el norte se libra del impacto por la posición del frente frío.
Aunque el norte parece «soslayar» la ola de calor, no se puede negar que el verano ha sido especialmente caluroso para toda España. La combinación de factores como la subsistencia del calor y la ausencia de lluvias ha generado un escenario de sequía que afecta tanto al sur como al norte. En Asturias, sin embargo, la presencia de vientos fríos y la cercanía al océano Atlántico permiten que las temperaturas se mantengan en rachas más suaves, incluso en días de máxima insolación.
La divergencia meteorológica no solo es un fenómeno local, sino una señal de cómo los patrones climáticos globales pueden generar contrastes extremos en zonas cercanas. Para los habitantes del norte, este alivio es un reflejo de la dinámica del tiempo, pero también un recordatorio de que las olas de calor son impredecibles y pueden afectar a distintas regiones de formas distintas. En tanto, los servicios de meteorología continúan monitoreando el desarrollo de la situación para emitir alertas oportunas.
La ola de calor que azota el sur de España contrasta con la frescura del norte, reflejando un patrón climático complejo. Aunque el norte se mantiene al margen del calor extremo, la sequía y la alteración de los ciclos hidrológicos afectan a todo el país. El estudio de estos fenómenos es clave para entender cómo las condiciones meteorológicas extremas pueden impactar en distintas regiones, incluso cuando la geografía parece ser un factor determinante.
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