La caída de un candidato clave en Maine por un escándalo sexual desbarata su carrera política.
Estados Unidos: un grave escándalo sexual derriba a un candidato demócrata clave al Senado
Graham Platner, candidato demócrata para el Senado en Maine, se vio desbancado tras una acusación de agresión sexual. Su campaña, apoyada por el 72% de demócratas en primarias, colapsó en horas tras la revelación. La pérdida de apoyo pone en riesgo la meta de los demócratas de retener el Senado.
Graham Platner, el candidato demócrata que aspiraba a desbancar a la senadora republicana Susan Collins en Maine, se vio abatido este miércoles tras la publicación de un artículo acusándolo de agresión sexual. La exnovia denunció que, en 2021, el político entró a su casa sin autorización y la violó. Platner negó la denuncia, pero el escándalo aceleró el colapso de su campaña, que se suspendió en horas. La revelación desató una crisis interna en su partido: demócratas estatales y nacionales abandonaron su apoyo, y el partido nacional anunció la terminación inmediata de su financiación.
El ascenso de Platner, desde la relativa oscuridad hasta el liderazgo de la candidatura, fue vertiginoso. Se convirtió en la figura clave para los demócratas en Maine, un estado donde la senadora republicana Collins —la única republicana en el Congreso que representa un estado ganado por el Partido Demócrata en 2024— mantiene un fuerte arraigo. La contienda por ese senado fue vista como crucial para la oposición, ya que el control del Senado depende de arrebatar cuatro bancas al oficialismo. En ese contexto, la caída de Platner representa una derrota simbólica, pero también un golpe material para la estrategia demócrata.
Aunque su campaña contó con un respaldo masivo en primarias —el 72% de los demócratas de Maine votó por él—, las anteriores controversias lo acosaron. En redes sociales, había publicaciones ofensivas; poseía un tatuaje con connotaciones nazis; y envió mensajes explícitos a mujeres tras casarse en 2023. Adicionalmente, exnovias lo acusaron de un comportamiento «tóxico». Sin embargo, esos episodios no detuvieron su ascenso, hasta que el escándalo sexual lo dejó sin respaldo político.
La pérdida de apoyo inmediato refleja el peso de un escándalo sexual en la política norteamericana. Mientras los demócratas reorganizan su estrategia, la senadora Collins mantiene su ventaja, pero el partido enfrenta el desafío de reemplazar a Platner. En el Senado, el equilibrio entre demócratas y republicanos será decisivo en noviembre, y la caída de un candidato clave deja una brecha que podría afectar las expectativas del oficialismo.
La derrota de Platner no solo retrasa la meta demócrata de retener el Senado, sino que resalta el impacto de los escándalos en la política. Con su partida, los demócratas de Maine buscan un nuevo candidato, pero la disputa por el senado sigue abierta. La elección del 2 de noviembre pondrá a prueba si las fuerzas políticas pueden reaccionar a las crisis internas.
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