El Presidente de la UNC destacó la urgencia de la ley

Pedro Villarreal, presidente de la Unión de Clubes de Barrio, señaló que la situación actual de los espacios comunitarios es «más crítica que en la época de Macri». Durante un recorrido por un club ubicado en el barrio de Flores, el líder de la organización criticó la falta de políticas públicas que respalden estas instituciones, fundamentales para la integración social. «Estos clubes no son solo centros de recreación, son refugios para familias en situación de vulnerabilidad», sostuvo.

La iniciativa «Sin clubes de barrio no hay sueños de Mundial», impulsada por la diputada Natalia Zaracho, busca abordar esta problemática con un enfoque integral. Según Villarreal, la ley propuesta incluiría medidas como el reconocimiento legal de los clubes, la asignación de presupuestos estatales y la creación de programas de empleo para jóvenes. «Si no se actúa ahora, los clubes dejarán de ser espacios de inclusión y se convertirán en un recordatorio de lo que se pierde cuando se abandona a las comunidades», alertó.

La crisis económica impacta directamente en los clubes de barrio

La crisis económica ha profundizado las dificultades de los clubes de barrio, cuyos ingresos dependen de contribuciones vecinales y subvenciones municipales. Según datos de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, el 60% de los clubes en la región no cuentan con un estatus legal que les permita operar sin riesgos. Esta situación ha generado desabastecimiento de materiales básicos, como cuerdas para juegos y refacciones para las instalaciones.

En el barrio de Parque Patagónico, donde el club «La Huella» ha sido una referencia para más de 200 familias, la situación se vuelve crítica. «Hace un año recibíamos donaciones de empresas y vecinos, pero ahora ni siquiera podemos pagar el alquiler de la sede», explicó la presidenta del club, Juana Sánchez. La falta de recursos ha obligado a reducir actividades programadas y a cerrar temporalmente algunas áreas, lo que afecta especialmente a niños y adolescentes que dependen de estos espacios para su desarrollo.

El rol de los clubes en la vida comunitaria

Los clubes de barrio han sido históricamente espacios donde se construyen redes de apoyo y se fomenta la participación cívica. En el barrio de Villa Devoto, por ejemplo, el club «El Corazón» ha sido clave para la movilización de vecinos frente a problemas como la contaminación del agua o el corte de servicios. «No somos solo un club, somos un colectivo que lucha por el bien común», dijo un miembro de la organización, quien solicitó no ser identificado.

Este rol social se agrava con la crisis actual, donde la desigualdad económica se intensifica. Según un estudio reciente del Centro de Investigaciones Sociales, el 45% de los adultos mayores de 18 años en zonas periféricas dependen de los clubes para acceder a servicios básicos como atención médica y educación. «Sin estos espacios, muchas familias no tendrían acceso a nada», afirmó Villarreal. La iniciativa de Zaracho busca garantizar que los clubes no solo sobrevivan, sino que puedan expandir su impacto en la sociedad.

¿Qué viene después de la ley?

La propuesta de ley aún no fue presentada formalmente en el Congreso, pero ya ha generado un debate en distintas comunidades. En el barrio de Once, un grupo de vecinos organizó una jornada de sensibilización donde explicaron las implicaciones de la falta de reconocimiento legal. «Estamos preparados para defender estos espacios, pero necesitamos que las autoridades se sumen a la causa», dijo el coordinador de la iniciativa, Daniel Rojas.

El desafío, sin embargo, no es solo político. Según Villarreal, se requiere también una transformación cultural: «Los clubes no deben ser un privilegio, sino un derecho para todos los barrios». La Unión de Clubes de Barrio ha anunciado que próximamente lanzará una campaña de recolección de firmas para exigir el compromiso del Estado. Si la medida se implementa, podría marcar un antes y un después para los espacios comunitarios, que en la actualidad enfrentan una crisis que pone en riesgo su supervivencia.

La propuesta de ley busca revertir la crisis de los clubes de barrio, pero su éxito dependerá de la participación ciudadana y el apoyo institucional. Según el presidente de la Unión, el reconocimiento legal no solo protegerá estos espacios, sino que también fortalecerá la cohesión social en una ciudad que enfrenta desafíos crecientes.