Marcelo Corazza, ex ganador de Gran Hermano y productor de Telefé, quedó a un paso de ser declarado inocente luego de que el fiscal general Juan García Elorrio solicite su absolución en el juicio que se le sigue junto a otros cuatro acusados. Los imputados, entre ellos Francisco Angelotti Notarbartolo (49), Fernando Charpenet (56), Raúl Mermet (48) y Leandro Aguiar (28), enfrentan cargos por asociación ilícita, trata de personas, abuso sexual y tenencia de imágenes de abuso infantil.

El fiscal señaló que algunos delitos atribuidos a Corazza prescribieron por el tiempo transcurrido, mientras que sobre los últimos hechos no hay prueba suficiente para acusarlo. Sin embargo, pidió que se fije una reparación económica a favor de las víctimas, que será asumida solidariamente por los acusados. Para los otros cuatro imputados, García Elorrio propuso penas que van desde 22 años de cárcel para Angelotti, considerado líder de la organización, hasta 11 años para Aguiar, y 10 años para los demás.

Los abogados del Programa de Asistencia y Patrocinio Jurídico a Víctimas de Delitos mantuvieron la acusación contra todos los imputados, destacando que el caso involucra episodios de abuso sexual y promesas de viajes a Disney o de zapatos como incentivos. El Tribunal Oral Federal (TOF) 3, integrado por los jueces Javier Ríos, Andrés Basso y Fernando Machado Peloni, aún no fijó fecha para el veredicto, según informaron fuentes judiciales.

El caso se inició en octubre de 2022 tras una denuncia de una víctima ante la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex). Las acusaciones incluyen hechos que, según el fiscal, no se pueden probar, pero que generaron daño psicológico y físico a menores. La denuncia original abarca una red que operó durante años, aprovechando la vulnerabilidad de menores para actividades ilegales. La audiencia continua con el debate de pruebas y la evaluación de responsabilidades, mientras las víctimas esperan una reparación justa.

El juicio continúa con el análisis de pruebas que podrían determinar el destino de los acusados, mientras las víctimas supervisan el proceso que busca cerrar un caso de corrupción infantil que impactó en múltiples hogares.