El partido entre Argentina y Suiza se volvió un clásico del fútbol mundial al terminar con la expulsión del delantero suizo Breel Embolo. El incidente ocurrió en la mitad de la cancha, donde el mediocampista argentino Leandro Paredes y Embolo se disputaron una pelota. El árbitro portugués Joao Pinheiro inicialmente amonestó a Paredes por una falta, pero tras revisar las imágenes del VAR, corrigió su decisión y le mostró una segunda tarjeta amarilla a Embolo, quien se fue del campo llorando.

La decisión del VAR fue clave para evitar una posible falta de justicia. Paredes, tras ser sancionado, se acercó al área de penalty para protestar, pero las cámaras captaron que Embolo había simulado el contacto. «No hubo contacto físico, solo una acción deliberada para obtener una tarjeta», explicó un comentarista tras el partido. La expulsión de Embolo, que ya llevaba una amonestación previa, le quitó un hombre clave a Suiza, que deberá afrontar el resto del partido con diez jugadores.

El VAR volvió a intervenir en el partido, esta vez para corregir una sanción incorrecta. El árbitro inicialmente amonestó a Paredes por una falta, pero las imágenes mostraron que Embolo había simulado. Este tipo de correcciones son parte de una herramienta recién implementada en el Mundial, conocida como «mistaken identity», que permite a los árbitros revisar sanciones y ajustarlas si se detecta un error. La decisión de Pinheiro fue el segundo ejemplo de esta herramienta en el torneo, tras un caso similar en el partido Estados Unidos-Paraguay.

La expulsión de Embolo tuvo un impacto inmediato en el partido. Suiza, que ya estaba en una zona de peligro, perdió un hombre clave en un momento crucial. El delantero, que había sido titular en el primer tiempo, ahora se ve relegado al banquillo. En el ataque, la falta de Embolo deja un hueco que los suizos intentarán cubrir con otros jugadores, pero la falta de balones y espacios en el campo complica su estrategia. El partido, que ya estaba en un momento de tensión, se volvió más complicado para la selección europea.

Esta expulsión marcó un antes y un después en el partido. Embolo se convirtió en el cuarto jugador en la historia del Mundial en recibir dos amarillas por simulación, un dato que refleja la seriedad con la que las autoridades analizan este tipo de acciones. La decisión del VAR no solo cambió el rumbo del juego, sino que también resaltó la importancia de herramientas tecnológicas en la toma de decisiones.