El asalto en Vista Linda

El almacén ubicado sobre la calle Las Margaritas, en el barrio Vista Linda de Ezeiza, fue testigo de un episodio de violencia el sábado por la noche. Según testimonios, un hombre con el rostro cubierto y un revólver en la mano irrumpió en el local cuando no había clientes. Las empleadas, en medio del pánico, fueron amenazadas con una pistola mientras el delincuente exigió “toda la plata”.

El video de vigilancia capturó el momento en que el ladrón, identificado posteriormente como el presunto responsable, se movió con rapidez entre los cajones y cajas de dinero. Una de las empleadas relató que el hombre gritó: “No me hagan ninguna locura”, mientras sostenía el arma apuntando directamente a ellas. Tras revisar el contenido, abandonó el lugar sin dejar rastros.

La detención en Canning

El presunto responsable fue identificado por la policía como un hombre de aproximadamente 30 años, que se encontraba en la zona de Canning cuando fue detenido. Según fuentes oficiales, las autoridades realizaron una investigación preliminar y confirmaron que el individuo está relacionado con hechos similares en otros barrios de la zona.

La policía destacó que la cámara de seguridad fue clave para identificar al sospechoso. “La colaboración de los vecinos y el uso de la tecnología de seguridad permitieron actuar rápidamente”, explicó un portavoz de la comisaría local. Aunque no se reveló el móvil exacto del delito, se destacó la importancia de mantener protocolos de seguridad en comercios.

Impacto en la comunidad

El incidente ha generado preocupación en la zona. Vecinos de Vista Linda señalaron que los robos en comercios son frecuentes, pero el uso de armas ha elevado el nivel de peligro. “La gente vive con miedo, especialmente por la noche”, comentó una vecina.

Los comerciantes de la zona han iniciado reuniones para discutir medidas de prevención. “Es necesario mejorar la seguridad colectiva y evitar que estos actos continúen”, dijo un empresario. La municipalidad de Ezeiza anunció que evaluará la instalación de más cámaras en áreas críticas.

El caso resalta la necesidad de colaboración entre autoridades y comerciantes para combatir la criminalidad. La policía ha reforzado patrullas en la zona, mientras que los vecinos piden más inversión en medidas de seguridad. El presunto responsable, aún en investigación, podría enfrentar cargos por violencia y robo.