A las 0.00 del domingo 19 de julio, el inicio de la programación televisiva argentina se convertirá en un acto colectivo de apoyo a la Selección. Todos los canales de aire y señales deportivas, incluidos Telefe, TV Pública, América, DSPORTS y TNT Sports, protagonizarán un momento emblemático: una interpretación del Himno Nacional Argentino por los jugadores de Argentina, minutos antes de enfrentar a España en la final del Mundial 2026. La propuesta, denominada «Cantemos el Himno con la Selección», fue impulsada por Torneos y busca generar un clima de emoción y unidad en el país.

El ritual del Himno, habitual en la programación diaria, tomará un giro inédito. Esta vez, la versión será realizada en vivo por los futbolistas que disputarán la final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La elección del himno como preámbulo del partido no es casual: suenan los tiempos en los que la Selección busca su cuarta estrella, una meta que la atraviesa desde la etapa de Messi, Scaloni y sus compañeros. La acción reafirma el rol de la televisión como aliada en la construcción de la identidad colectiva.

La iniciativa no es nueva. Ya se había implementado en la previa de la final de Qatar 2022, cuando la Argentina conquistó su segundo título mundial tras vencer a Francia en penales. Ahora, con la Selección nuevamente en una final mundialista, los canales retoman un ritual simbólico. El hecho de que los jugadores sean los protagonistas del himno eleva el significado: no se trata de una celebración estereotipada, sino de un acto de entrega colectiva.

El impacto de esta decisión se extiende más allá del ámbito deportivo. En un país donde el fútbol es un lenguaje universal, el himno interpretado por los jugadores se convierte en una metáfora de la pasión por el deporte. Mientras el equipo entra en el estadio, los argentinos se unen en una narrativa compartida: un país que pone sus esperanzas en los ojos de un grupo de hombres que, con cada gesto, representan la historia de una nación.

La elección del himno como preámbulo del partido también anticipa la expectativa del domingo: la Selección enfrentará a España en una final que, por su relevancia histórica, podría dejar una huella inolvidable en la cultura del fútbol argentino. La televisión, con su capacidad de conectar y emoción, vuelve a ser el eje de una jornada que no solo promete un clásico, sino la redefinición de un sueño compartido.