Francia se acerca a ser el primer país de Europa en implementar una prohibición total de redes sociales para menores de 15 años. Este lunes, diputados y senadores llegaron a un acuerdo para sancionar una ley que establecerá esta medida, en alineación con una tendencia global que busca proteger a los jóvenes en entornos digitales. La iniciativa, que entrará en vigor en septiembre, busca limitar el uso de plataformas sociales y reducir el tiempo frente a pantallas, como parte de un plan del presidente Emmanuel Macron para redefinir la regulación digital en su segundo mandato, que culmina en 2027.

La ministra delegada del Sector Digital, Anne Le Hénanff, celebró la decisión en su cuenta de X, señalando que Francia será el primer país europeo en instaurar una «mayoría digital» para proteger a los niños en línea. Según el texto de la ley, los menores de 15 años no podrán acceder a servicios de redes sociales, salvo excepciones como enciclopedias online y otras herramientas educativas. Esta norma se complementa con otras medidas destinadas a regular el tiempo de uso de pantallas, algo que el Ejecutivo francés considera esencial para la salud física y mental de los jóvenes.

El debate entre la Asamblea Nacional y el Senado fue clave para lograr el consenso. La propuesta inicial del Senado, que incluía una «lista negra» de plataformas prohibidas, fue rechazada en favor de una prohibición general, según informes parlamentarios. La senadora centrista Catherine Morin-Desailly explicó que la opción de una lista negra habría tardado más en implementarse, lo que justifica la decisión de optar por una norma más directa. Esta solución, sin embargo, no resuelve todas las complejidades, como la dificultad de controlar el acceso a plataformas internacionales o la necesidad de coordinar con proveedores de servicios.

La medida también refleja una creciente presión en Europa por enfrentar el impacto de las redes sociales en la salud mental de los menores. Mientras Francia se prepara para aplicar la ley, el Reino Unido aprobó una regulación similar para menores de 16 años, aunque su implementación está programada para principios de 2027. Este contexto internacional sugiere que la regulación de plataformas digitales será uno de los desafíos más relevantes para gobiernos de la UE en los próximos años, especialmente ante el crecimiento del uso de internet entre los adolescentes.

La prohibición entrará en vigor en septiembre, coincidiendo con el regreso a las aulas, y marcará un hito en la regulación de redes sociales en Europa. Aunque el debate sobre el equilibrio entre protección y libertad digital sigue abierto, la iniciativa francesa podría influir en políticas similares en otros países, especialmente ante la presión por proteger a los menores en un entorno cada vez más conectado.