Alphabet, el holding de Google, registró un beneficio neto de 112.100 millones de dólares en su último trimestre, un 298% más que un año atrás. La sorpresa está en que casi el 88% de ese dinero proviene de la revalorización de dos participaciones: en SpaceX, que cotiza en bolsa, y en Anthropic, aún en etapa privada. Estas inversiones, que competen con áreas centrales de Alphabet, muestran cómo el gigante tecnológico apuesta por rivales para incrementar sus ganancias.

La participación en SpaceX, adquirida en 2015 por 900 millones de dólares, valió 94.100 millones tras su salida a bolsa. En 2015, la empresa estaba valorada en 10.000 millones, pero ahora su valoración supera los 1,77 billones. La revalorización representa un múltiplo de más de cien veces el capital original, un premio por el buen ojo de Alphabet en inversiones tempranas.

Anthropic, por su parte, multiplicó su valoración en un año, pasando de 350.000 a 965.000 millones de dólares. Alphabet inyectó 13.300 millones desde 2023, con compromisos por 30.000 millones adicionales. Aunque aún no cotiza, su crecimiento es clave para el grupo. La participación privada de Alphabet en Anthropic alcanza 124.300 millones, casi el total del beneficio neto.

Entre líneas, Anthropic se está consolidando como un rival directo de Google. Su modelo compite con Gemini en el mismo terreno: API para desarrolladores, agentes de programación y asistentes empresariales. Empresas que evitan la dependencia de Google optan por Anthropic, lo que aumenta su valor. Cada dólar que recauda, además, infla el patrimonio de Alphabet.

SpaceX, en cambio, operan Starlink, la red de satélites que busca conectar a millones de personas. Su éxito no solo beneficia a la empresa, sino a Alphabet, que se beneficia de la creciente demanda de infraestructura tecnológica. Estas inversiones muestran cómo el grupo se adapta a un mercado en constante cambio, priorizando estrategias que generen múltiples beneficios.

La estrategia de Alphabet de invertir en competidores revela una evolución en su modelo de negocio. En lugar de depender solo de su propia tecnología, el gigante se aprovecha de las dinámicas del mercado para maximizar sus ganancias. Este enfoque podría definir su posición en la tecnología de cara a 2026, cuando Anthropic pueda cotizar y ampliar su impacto.