El frío intenso que azota el conurbano y el norte del país exacerba una crisis energética que, según el titular de la Asociación del Personal Jerárquico del Gas (APJ-GAS), Rubén Ruiz, podría terminar en un aumento generalizado de precios. «La política energética actual no sostiene el sistema, si no se modifica esto va a terminar en costos para todos», advirtió el gremio en un contexto de interrupciones que afectan a decenas de miles de industrias y estaciones de servicio.

Las interrupciones en el suministro de gas, que se multiplican con la baja temperatura, se deben a la falta de infraestructura y a la decisión del gobierno de ceder contratos «firmes con ventana» a empresas privadas, en lugar de Enarsa. «Estas compañías aprovechan para vender el combustible a precios más altos a las distribuidoras, lo que genera un efecto dominó», explicó Ruiz. El escenario, según el gremio, deja en situación de vulnerabilidad a miles de usuarios, incluidos los de La Plata, donde se registraron largas filas en estaciones de servicio.

El problema no solo afecta a los consumidores, sino también a la industria, que enfrenta cuellos de botella para producir. «Si no hay planificación, y si las herramientas que teníamos se las quitan, el futuro es incierto», planteó Ruiz, quien alertó sobre la posibilidad de que las industrias, al no poder operar, aumenten los precios de sus productos. En este contexto, el gremio exige al gobierno un subsidio a las industrias para evitar que los costos recaigan en los ciudadanos.

La situación exige respuestas urgentes, ya que el impacto se siente en sectores clave del conurbano. En La Plata, la escasez de gas ha obligado a ajustar horarios de trabajo en algunas empresas, mientras que en la zona norte, las interrupciones generan paralizaciones en fábricas. «Esto no es algo fácil de resolver, pero si no actúan, la crisis se agrava», concluyó Ruiz, quien insiste en la necesidad de un cambio en la política energética para evitar un impacto económico que afecte a toda la población.

La Plata y otras ciudades del conurbano enfrentan una crisis energética que pone en riesgo el abastecimiento de gas, con el riesgo de que los precios suban en bienes y servicios. Los gremios exigen un plan urgente para evitar que los costos recaigan en los usuarios.