Un curioso detalle marcaron los pasos de Haaland en Oslo
Haaland viajó a Noruega con un mapache disecado que se volvió viral
El delantero del Manchester City sorprendió al llegar a Oslo con un animal en la mano. La imagen se multiplicó en redes y en los medios. El equipo recibió un recibimiento épico tras su paso por el Mundial 2026.
Erling Haaland, el delantero del Manchester City, cerró su participación en el Mundial 2026 tras la derrota de Noruega ante Inglaterra. Al regresar a Oslo, la capital noruega, se convirtió en el protagonista de una escena inesperada: bajó del avión con un mapache disecado en la mano, una imagen que se viralizó en redes. «Me siguió hasta casa», bromeó en sus redes sociales. El animal, típico de la fauna estadounidense, se convirtió en el símbolo de su viaje al país nórdico.
La llegada de la selección noruega fue un espectáculo multitudinario. Cerca de 120.000 hinchas esperaron en el centro de Oslo para celebrar la histórica actuación del equipo, que llegó a los cuartos de final tras vencer a Brasil. Los jugadores pasearon en un micro descapotable, una tradición en el fútbol noruego. El momento más emotivo fue el remo vikingo, realizado por los futbolistas junto a la multitud. Sin embargo, el mapache de Haaland se destacó como la imagen más recordada.
El regreso del plantel fue acompañado por detalles militares. Al ingresar al espacio aéreo noruego, el avión fue escoltado por dos F-35. Al aterrizar, cuatro unidades de bomberos recibieron al grupo con un arco de agua, una tradición local. El rey Harald V, de 89 años, fue el primero en saludar a los jugadores en el Palacio Real. Aunque la realeza estuvo presente, algunos futbolistas no pudieron seguir la recepción. Haaland y Sander Berge tuvieron compromisos que los hicieron abandonar antes del encuentro con los hinchas.
La ausencia del delantero no fue por falta de interés. «Él y Berge tenían compromisos que no podían incumplir», explicaron fuentes del entorno. La retraso en Estados Unidos, donde se desarrolló la ceremonia de despedida, fue la causa. A pesar de ello, el recibimiento fue caluroso. La figura de Haaland, sin embargo, se convirtió en el eje del evento, no solo por su trayectoria en el Mundial, sino por el curioso detalle que lo acompañó en su viaje a casa.
El mapache de Haaland no solo marcó su regreso a Noruega, sino también la nostalgia de un Mundial que quedó en la historia. Su humor y el vínculo con la cultura local lo convirtieron en un símbolo del esfuerzo de una selección que dejó una huella en el fútbol mundial.
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