Hace décadas, los habitantes de Nevada alertaron sobre objetos voladores que operaban a alturas inusualmente elevadas. Documentos de la CIA revelaron que esos fenómenos eran pruebas de prototipos secretos en Groom Lake, la base que hoy es el símbolo de Área 51.

Una captura térmica reciente, de baja calidad, mostró una aeronave de diseño inusual: sin cola, con grandes alas delanteras y una forma que desafía la lógica aérea. La imagen, aunque borrosa, desencadenó especulaciones sobre un concepto olvidado.

El diseño en cuestión, llamado «Christmas Tree Fighter» o «árbol de Navidad», fue propuesto en 1983 por Darold Cummings, ingeniero que más tarde trabajó en el YF-23. Northrop buscaba un avión con firma radar mínima, inspirándose en el B-2. El DP-21, su propuesta, tenía una geometría extrema: solo cuatro reflejos principales, pero su inestabilidad era inmanejable con la tecnología de la época.

La idea quedó archivada como curiosidad técnica, no como proyecto viable. Ahora, la imagen térmica ha hecho que especialistas revisen su historia. La forma peculiar del objeto observado en Groom Lake coincide con el diseño del DP-21, lo que ha generado debate sobre si se trata de una prueba real o una coincidencia.

El interés por el «árbol de Navidad» resurge con la imagen térmica, mostrando cómo la tecnología del pasado sigue atrayendo la atención de expertos. Aunque no hay pruebas concluyentes, el caso reafirma el misterio que rodea a Área 51 y sus proyectos secretos.