Un fuerte incendio arrasó el garage de una vivienda en el barrio de Temperley durante la madrugada de este sábado, obligando a los bomberos voluntarios de Lomas de Zamora a desplegar un operativo de rescate prolongado. La llama se propagó rápidamente por el techo del quincho, que funcionaba como espacio para estacionar un auto, y amenazó con afectar las propiedades vecinas. Los equipos de emergencia trabajaron horas para contener el fuego, que alcanzó más de dos metros de altura y obligó a evacuar la zona.

El siniestro se originó alrededor de las 2:45, cuando los vecinos del sector comenzaron a alertar al cuartel central sobre la situación. En minutos, dos dotaciones de bomberos llegaron al lugar, equipadas con ocho especialistas en rescate. Según el informe de las autoridades, el fuego se concentró en la estructura externa del inmueble, pero las brigadas lograron aislar el foco y evitar que se extendiera a las casas de alrededor. El quincho quedó reducido a escombros, mientras que gran parte de la fachada y el mobiliario de la vivienda sufrieron daños irreparables.

Las fuentes indicaron que el origen del incendio fue una colilla de parrilla descuidada, un incidente común en el sector. Los bomberos destacaron que no hubo heridos, pero el impacto en el barrio fue significativo. Los vecinos de la calle Pichincha al 1800, que se encuentran en un área con viviendas cercanas, expresaron preocupación por la seguridad de la zona. «Esto es peligroso porque la zona está llena de edificios antiguos», comentó un comerciante cercano al lugar.

La policía y el cuartel de bomberos iniciaron una investigación para determinar si hubo negligencia en el manejo del fuego. Mientras tanto, los afectados deben enfrentar la reconstrucción de la vivienda y la pérdida de bienes. La comunidad sigue en alerta, ya que el incidente resalta las necesidades de prevención contra incendios en zonas con estructuras vulnerables.

El incendio deja un saldo de daños totales en la vivienda y obliga a una revisión de las medidas de prevención en el barrio. La comunidad local llama a la vigilancia, mientras las autoridades analizan el caso para evitar siniestros similares.