Incendio en Almería: más de 6 mil hectáreas destruidas y 23 personas desaparecidas
Incendio en Almería: 6.600 hectáreas destruidas, 23 personas desaparecidas y 1.400 evacuados
El fuego que arrasó la zona de Los Gallardos desde el jueves dejó al menos 12 muertos y sigue sin dar señales de detenerse. Autoridades hablan de «evolución favorable» pero alertan sobre la complejidad del terreno.
El incendio que consume desde el jueves la zona de Los Gallardos, en la provincia de Almería, arrasó más de 6.600 hectáreas y aún deja en alerta a 1.400 personas evacuadas. Las autoridades regionales, lideradas por el responsable de Emergencias Antonio Sanz, informaron que la situación mostró una «evolución nocturna favorable» y que este sábado se podrá iniciar «ataque al fuego» tras días de defensa activa. El fuego, que se originó en un área de orografía escarpada repleta de barrancos y viviendas dispersas, atrapó a residentes que intentaban escapar, según primeras investigaciones.
Las llamas, que ya han provocado ocho heridos (cuatro en estado grave), han obligado a desalojar a miles de personas. Sanz destacó que la mejor novedad es la ausencia de nuevos fallecidos, aunque admitió que la búsqueda de los 23 desaparecidos continúa. «Estamos hablando de personas cuyos familiares no pueden contactarlos, pero pueden estar en albergues», explicó, añadiendo que la Guardia Civil no ha encontrado nuevos cuerpos. Aunque la cifra de desaparecidos es incierta, la autoridad insistió en la necesidad de prudencia al dar esa información.
El esfuerzo de contención incluye centenares de bomberos y medios aéreos, mientras que las condiciones meteorológicas se consideran clave para controlar el avance del fuego. «La mejor novedad que podíamos tener es que no haya novedad», resaltó Sanz, al tiempo que recordó que las investigaciones sobre las causas del incendio aún no están concluidas. Las autoridades también alertaron sobre la dificultad del terreno, que impide una contención rápida, y subrayaron la importancia de coordinar los esfuerzos entre distintas fuerzas.
La tragedia ha dejado un impacto profundo en la región, donde las comunidades rurales sufren las consecuencias más duras. Mientras los afectados luchan por recuperar la normalidad, la comunidad internacional sigue atenta al avance del desastre, que se posiciona como uno de los peores en la historia reciente de España. La incertidumbre sobre los desaparecidos y la complejidad del terreno mantienen la tensión, pero la expectativa de una posible remisión del fuego ofrece un respiro temporal a los supervivientes.
La búsqueda de los 23 desaparecidos continúa en la zona, mientras las autoridades evalúan el daño económico y humano del incendio, que ya supera los 100 millones de dólares en pérdidas según estimaciones iniciales. La coordinación entre los servicios de emergencia y la población local será clave para enfrentar los próximos días.
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