El ferry en llamas y la búsqueda de desaparecidos

El Mutiara Sentosa 2, un ferry que transportaba entre 232 pasajeros y 39 tripulantes, se incendió el miércoles al amanecer frente a Sumenep, en Java. Según el manifiesto de la embarcación, el buque llevaba 180 vehículos y una excavadora, pero las autoridades dijeron que el número de personas a bordo superaba el registrado. Mientras se rescataban 229 personas, se encontraron cinco cuerpos, pero no se sabe con certeza cuántos pasajeros cayeron al mar o aún están en el agua.

La hipótesis de un incendio en un vehículo

Un sobreviviente, Ahmad Abdul Karim, explicó que el fuego comenzó en un camión en la cubierta inferior destinada a vehículos. «Avivadas por el viento, las llamas se propagaron con extrema rapidez. En menos de 30 minutos ya se había indicado a todos que se trasladaran a la proa del ferry», relató. Esta explicación coincide con la hipótesis preliminar de las autoridades, que aún investigan la causa exacta del incendio. El buque, que viajaba desde Surabaya hacia Makassar, se hundió en aguas profundas, complicando los esfuerzos de rescate.

Las dificultades de una búsqueda en condiciones adversas

Los rescatistas de Surabaya lanzaron una lancha de rescate desde la capital, a 35 kilómetros del lugar del incidente. Sin embargo, la falta de información clara sobre el número de pasajeros y la complejidad del entorno marítimo dificultan la operación. Según Nanang Sigit, director de la Oficina de Búsqueda y Rescate de Surabaya, en Indonesia es común que el número de personas a bordo difiera del manifiesto, lo que complica las tareas de localización. «Esto refleja hacinamiento y dificulta el trabajo», señaló, subrayando la urgencia de precisar cuántos desaparecidos aún están en el mar.

El incidente evidencia la vulnerabilidad de los ferries en Indonesia, donde la sobrecarga y la falta de regulación en algunas líneas marítimas son problemas recurrentes. Mientras las autoridades continúan buscando desaparecidos, el saldo del incendio podría ser mayor a los cinco fallecidos confirmados, lo que resalta la necesidad de una revisión de las normas de seguridad en el transporte fluvial del país.