Un incendio destruyó un pueblo andaluz y dejó decenas de muertos.
Incendio en Los Gallardos: 12 muertos y 23 desaparecidos en tragedia de Andalucía
El fuego, causado por un cortocircuito, atrapó a vecinos en una zona montañosa con apenas dos salidas. La mayoría de las víctimas son europeas. La Guardia Civil busca sobrevivientes y familias de las personas fallecidas.
Los Gallardos, un pueblo de unos tres mil habitantes en la provincia de Almería, fue el epicentro de uno de los incendios más mortales de Andalucía. El jueves por la noche, el fuego, originado por un cortocircuito en un poste de luz, se propagó velozmente por la zona montañosa, donde las temperaturas altas y la vegetación seca convirtieron en una fábrica de llamas. Vecinos intentaron escapar por caminos alternativos, pero las condiciones del terreno y el rápido avance del incendio los convirtieron en una trampa mortal.
La tragedia cobró fuerza alrededor de las 20:00 horas, cuando el humo y las llamas bloquearon las dos rutas de salida del pueblo. Según el presidente en funciones de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, «3.200 hectáreas están calcinadas», y el rescate se vio complicado por la escasez de accesos. Entre las víctimas, 12 personas murieron calcinadas, 8 están en estado grave y 23 aún no han sido localizados. La mayoría de los fallecidos son turistas británicos y belgas, que aprovechan la temporada de invierno en el sur de España para disfrutar de temperaturas cálidas y un costo de vida más bajo.
La búsqueda de sobrevivientes continúa en la zona, donde vecinos cercanos al pueblo fueron evacuados y alojados en instalaciones temporales. La Guardia Civil estableció un puesto en el puerto de La Garrucha para recibir información de familiares y realizar análisis genéticos para identificar a las víctimas. Aunque se han hallado algunos cuerpos en autos y caminatas, el manto de humo y el terreno accidentado dificultan el rescate.
El incendio, que se expandió rápidamente debido al viento y la sequía, ha dejado una huella imborrable en la comunidad local. Mientras se espera por el informe oficial sobre las causas exactas, la tragedia resalta la vulnerabilidad de áreas rurales con infraestructura limitada. Los habitantes de Los Gallardos, acostumbrados a recibir turistas, ahora luchan contra el desastre y el manto de incertidumbre que lo acompaña.
El incendio destruyó más de 3.200 hectáreas y dejó al menos 12 muertos, mientras que la Guardia Civil continúa buscando a 23 personas desaparecidas. La comunidad local, habituada a recibir visitantes, ahora enfrenta el reto de reconstruir en medio de una tragedia que pone en evidencia la fragilidad de zonas rurales.
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