Tras un Mundial truncado, los jugadores se despiden de la Argentina
Jugadores argentinos regresan a casa tras Mundial 2026
Los seleccionados se dispersaron en distintas direcciones, mientras en Buenos Aires se limpiaban los restos de la celebración. El presidente de la Federación Italiana destacó a Luis de la Fuente como referente. En España, dos fallecidos y ochenta heridos marcan el saldo de la fiesta.
El lunes de la madrugada, el grupo de jugadores de la Selección argentina se movilizó hacia sus destinos finales. Algunos partieron hacia la Argentina, otros rumbo a Europa, y unos pocos decidieron quedarse en Estados Unidos para disfrutar de unos días junto a sus familias. El clima era mixto: entre el orgullo por haber representado al país y el amargo sabor de no haberse coronado campeones. Messi, líder de la causa, no se mostró en las redes, pero su silencio no fue el único testimonio de la emoción del día.
En Buenos Aires, el Obelisco permanecía bajo los restos de una fiesta que, aunque simbólica, dejó secuelas. Grupos de hinchas se abrazaron en el corazón de la ciudad, pero algunos incidentes aislados pusieron en alerta a las autoridades. La policía informó de un par de enfrentamientos que no evitó la alegría general, pero que terminaron por ensuciar el entorno del monumento. Los vecinos, aunque cansados, no dejaron de saludar a los que pasaban, como si el Mundial hubiera sido una celebración colectiva.
La noticia internacional no quedó atrás. El presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Giovanni Malagò, utilizó su espacio para comentar sobre la gestión de seleccionadores en su país. «Antes de elegir al técnico, hay que preguntarse si el perfil está interesado, qué exigencias puede tener y si todo eso es compatible con nuestros presupuestos», explicó en una entrevista. Aunque mencionó a nombres como Roberto Mancini o Andrea Pirlo, puso como ejemplo a Luis de la Fuente, al que calificó de «modelo a seguir». La decisión italiana se suma a un debate global sobre la formación de equipos nacionales.
En España, donde el Mundial fue un éxito de asistencia, el saldo fue trágico. Dos jóvenes, de 13 y 20 años, fallecieron en la localidad salmantina de Ciudad Rodrigo y la toledana de Sonseca. Ochenta heridos y doce detenidos completan el balance de la fiesta, que tuvo que enfrentar un clima de tensión. A pesar de los incidentes, el fútbol sigue siendo un motor de conexión, aunque hoy su impacto se mide en números y emociones.
El hashtag #VamosEspaña se convierte en el recuerdo de una victoria compartida, mientras los argentinos reanudan sus rutinas tras una semana de festividad.
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