Una nueva etapa en Perú: Keiko Fujimori asume como presidenta electa tras décadas de inestabilidad
Keiko Fujimori, presidenta electa de Perú, promete reconciliación tras crisis política
La líder conservadora recibió sus credenciales en Lima tras ganar el balotaje por más de 50.000 votos. Destacó su compromiso con la pobreza y la reconciliación.
Keiko Fujimori, hija del exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), fue oficialmente reconocida como presidenta electa de Perú en una ceremonia en el Gran Teatro Nacional de Lima. El acto, celebrado el miércoles, marcó el fin de un balotaje que la elevó a la cima de las encuestas tras superar por más de 50.000 votos al candidato progresista Roberto Sánchez de Juntos por el Perú. La líder de Fuerza Popular prometió un gobierno orientado a «gobernar para todos», con especial enfoque en las regiones más afectadas por la pobreza, como los Andes y la Amazonía.
Su triunfo, consolidado tras una campaña marcada por discusiones sobre la reconstrucción institucional y la lucha contra la desigualdad, se inscribe en un contexto de tensión política y crisis económica. Fujimori, de 51 años, resaltó la necesidad de «reconciliación» como eje de su gestión, reconociendo errores del pasado y exigiendo un enfoque unido para enfrentar problemas como la desnutrición infantil, que afecta al 12,1% de menores de cinco años, y la pobreza, que impacta a 25,7% de la población, es decir, casi 9 millones de personas.
En un discurso ante simpatizantes que gritaban «sí se pudo» y «Keiko valiente, aquí está tu gente», la líder política afirmó que su administración priorizará la transparencia, el combate contra la corrupción y la inversión en sectores clave como la educación y la salud. «Reconstruiremos instituciones con técnicos reconocidos, sin importar su militancia partidaria», declaró, destacando su compromiso con la rendición de cuentas sobre recursos públicos. Además, prometió abordar la desnutrición y la pobreza mediante políticas que garanticen acceso a la canasta básica, incluyendo alimentos, bienes y servicios esenciales.
Fujimori, quien llegó al acto acompañada de sus hijas de 18 y 17 años, subrayó su experiencia en la política como clave para estabilizar el país. Su campaña tuvo como base la crítica al sistema político actual, aludiendo a la necesidad de «corregir errores» en instituciones que, según ella, han fallado en garantizar equidad. Aunque su mandato aún no comienza, su enfoque en la reconciliación y la economía social busca responder a las demandas de una sociedad que vive entre la esperanza y la frustración tras décadas de conflictos.
La elección de Fujimori, la primera mujer en asumir la presidencia de Perú, refleja un giro hacia la conservación y la gestión de crisis, pero su desafío principal será equilibrar políticas sociales con la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones. El país, sumido en una década de crisis, mira ahora con expectativa hacia una figura que, pese a su legado familiar, busca reinventarse como líder moderna.
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