El fútbol inglés se despide de una leyenda.
Kevin Keegan, leyenda del fútbol inglés, falleció a los 75 años
El exfutbolista, doble ganador del Balón de Oro, falleció en Newcastle tras luchar contra el cáncer durante más de dos años. Su familia confirmó la noticia con un mensaje de condolencias y agradecimiento a los médicos.
Kevin Keegan dejó de respirar este lunes a los 75 años en su residencia de Newcastle, tras una lucha contra el cáncer que lo mantuvo en tratamiento durante más de dos años. La noticia fue anunciada por su familia en un comunicado en el que destacaron su «inmensa tristeza» y la acompañancia de su esposa y hijas durante los últimos momentos. «Agradecemos el trabajo del equipo médico y pedimos privacidad para atravesar el duelo», aseguraron.
El exfutbolista, que se retiró en los años 80, era conocido por su entereza frente a la enfermedad. En junio pasado, durante una aparición pública en el Teatro Tyne de Newcastle, había revelado que el cáncer se encontraba en estadio cuatro. Aunque la enfermedad lo dejó vulnerable, Keegan lo llevaba con humor. «El médico es hincha del Liverpool, así que sé que no voy a caminar solo», dijo en alusión al himno del club de Anfield, un gesto que resaltó su vínculo con el fútbol.
Su carrera comenzó en el Scunthorpe United en 1951 y se consolidó en el Liverpool, donde se convirtió en uno de los referentes del equipo que dominó el fútbol inglés en la década del 70. Bajo la dirección de Bill Shankly, el «Rey del Anfield» conquistó tres ligas, dos Copas de la UEFA y la histórica Copa de Europa de 1977, en Roma, donde anotó uno de sus goles más icónicos. Su último partido con los Reds fue justamente esa final, ganada por 3-1 contra el Borussia Mönchengladbach.
Tras su etapa en Liverpool, Keegan siguió su trayectoria en el Hamburgo, donde alcanzó su mayor reconocimiento individual. Allí fue elegido como el mejor jugador de la Bundesliga en 1978, un hito que consolidó su legado como uno de los atacantes más completos de su época. Su estilo, combinación de fuerza, velocidad y astucia, lo convirtió en un referente para futuras generaciones. Hoy, el fútbol inglés se queda sin una voz que encabezó su historia durante más de una década.
La muerte de Kevin Keegan no solo marca el fin de una vida, sino el cierre de una era. Su legado está grabado en los anillos de Liverpool y en la memoria del fútbol europeo, donde su nombre seguirá siendo un símbolo de lo que significa jugar con pasión y compromiso. La comunidad futbolística, desde Inglaterra hasta el mundo, espera rendirle honores en los próximos días, recordando su contribución como jugador, entrenador y figura icónica.
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