El conflicto interno entre el peronismo bonaerense se intensificó este jueves con un mensaje directo del ministro de Gobierno de la provincia, Carlos Bianco, quien advirtió que «dividir el campo popular es querer perder». La crítica fue lanzada en una conferencia de prensa en la Gobernación de Buenos Aires, donde Bianco se posicionó claramente contra la postulación de la expresidenta Cristina Kirchner como candidata a las elecciones presidenciales de 2027, una propuesta que había impulsado públicamente su hermano, el diputado nacional Máximo Kirchner.

La tensión surgió tras la declaración de Máximo Kirchner, quien semanas atrás anunció que su madre sería una opción viable para la carrera presidencial. «Cuando proponemos que sea nuestra candidata no queremos joderle la vida y el destino a nadie», había dicho el líder camporista, generando reacciones en el entorno de Axel Kicillof. Bianco, principal armador político del gobernador, respondió con dureza: «Si algún sector piensa en perder, querrá dividir al campo popular. Nosotros no queremos dividir al campo popular, queremos mantenerlo unido y que haya un solo candidato».

El ministro de Gobierno se enfocó en definir el rol del peronismo frente a la posibilidad de una alianza entre el centroderecha y el «círculo rojo» —grupo que apoya al actual presidente, Javier Milei—, que según Bianco convergerían detrás de una sola figura. «El peronismo está obligado a convalidar un candidato fuerte para terminar con el desguace de las instituciones y la destrucción del aparato productivo», sostuvo, señalando que el desafío es mantener la unidad del espacio popular para competir en las elecciones de 2027.

La disputa por las candidaturas también se refleja en la agenda electoral de las PASO. En las últimas semanas, la falta de consenso sobre quién representará al peronismo en el conurbano ha generado debates internos. Mientras algunos sectores presionan por una postulación de Cristina Kirchner, otros, principalmente aliados de Kicillof, insisten en consolidar a figuras locales como Daniel Scioli o figuras emergentes del kirchnerismo. La incertidumbre genera expectativa en distritos clave como La Plata, Berazategui y San Nicolás, donde la cohesión del bloque popular podría definir el resultado en el primer turno.

La confrontación entre facciones del peronismo bonaerense marcará el ritmo de las elecciones de 2027, con un escenario donde la unidad o la fractura decidirá el futuro del espacio. La tensión entre el kicillofismo y La Cámpora refleja una lucha por la hegemonía en el escenario político local, con impacto directo en los distritos más votadores del conurbano.