Qué revela el estudio sobre la gestión de las AMPs

Según un análisis publicado por el portal Xataka, solo el 9,79% del océano global está bajo gestión efectiva. Esta cifra contrasta con la percepción pública, que suele asociar el «proteger el mar» con la creación de áreas marinas protegidas (AMPs). Sin embargo, el estudio destaca que la mayoría de estas zonas carecen de políticas claras, recursos suficientes o supervisión. «Muchas AMPs se convierten en sellos de honor sin cumplir con estándares reales», explica el científico principal del informe.

El trabajo analizó datos de 195 países y reveló que el 90% de las AMPs no están gestionadas con rigor. En regiones como el Pacífico, el Atlántico y el Indo-Pacífico, la falta de cumplimiento se agrava por la ausencia de marcos legales robustos o la escasez de personal técnico. «La protección debe ser más que un letrero: necesita acciones concretas, como limitar la pesca, monitorear la contaminación y fomentar la restauración de ecosistemas», enfatiza el estudio.

Cómo afecta esta situación al medio ambiente y al ser humano

Las AMPs mal gestionadas no solo dejan en riesgo especies marinas, sino que también pueden perjudicar a comunidades costeras que dependen de los recursos del mar. En Argentina, por ejemplo, la falta de regulación en ciertas zonas protegidas ha permitido la explotación ilegal de recursos, como la pesca de especies protegidas. «En el norte del país, la pesca en áreas que deberían estar bajo protección ha aumentado en un 30% en los últimos cinco años», dice un experto en conservación marina.

Este problema no es aislado. En el Pacífico, el 60% de las AMPs no tienen planes de manejo operativo, lo que permite la contaminación por plásticos y la destrucción de arrecifes. «La ciencia está demostrando que las AMPs solo serán efectivas si se diseñan con objetivos claros y se aplican mecanismos de control», explica la investigadora Mariana Rojas. Además, el estudio advierte que sin una gestión adecuada, los esfuerzos globales por combatir el cambio climático se verán limitados.

¿Qué hace Argentina y qué falta?

Argentina participa en programas internacionales para la conservación marina, como el Acuerdo de las Partes en la Convención sobre la Diversidad Biológica (CBD). Sin embargo, el país enfrenta desafíos para cumplir con metas como proteger al menos 10% del océano para 2030. «En nuestro país, el 40% de las AMPs están ubicadas en zonas con alta biodiversidad, pero solo el 15% tiene un plan de gestión operativo», destaca el director del Instituto de Investigaciones Oceánicas (IIO) de la Universidad Nacional de La Plata.

Aunque hay avances, como la creación de nuevas áreas protegidas en el Atlántico Sur, el déficit de financiamiento y la falta de coordinación entre gobiernos locales y nacionales limitan el impacto. «Necesitamos más inversión en tecnología de monitoreo y mayor participación de las comunidades locales», dice el investigador. En este contexto, el estudio de Xataka sirve como alerta: la protección marina no es solo un compromiso ambiental, sino una necesidad para la sostenibilidad global.

El estudio publicado por Xataka revela que la mayoría de las AMPs no cumplen con estándares reales, lo que pone en peligro la biodiversidad marina y la sostenibilidad de comunidades costeras. En Argentina, la falta de gestión efectiva en zonas protegidas exige una mayor inversión y coordinación para cumplir con metas globales. La ciencia subraya que sin una acción concreta, el esfuerzo por proteger los océanos seguirá siendo insuficiente.