Nahuel Santiago Coman será juzgado en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N.º 1 de Lomas de Zamora por su participación en el asesinato de Uma Aguilera, la niña de 9 años que fue abatida en un intento de robo en Villa Centenario. La acusación lo sitúa como partícipe secundario del hecho, tras haber sido condenado previamente a 5 años de prisión efectiva por un robo automotor que desencadenó el crimen. Su madre, María Eugenia Rodríguez, manifestó con firmeza: “Todavía estamos peleando para que Uma tenga una justicia completa”.

La condena de Coman se produce días después de que las penas perpetuas impuestas a los tres acusados principales —Axel Emiliano “Pelusa” Rojas, Miguel Pastor “Patoto” Romero Molinas y Ariel Acuña Vega— quedaran firmes en la Cámara de Casación Penal. Los jueces Mario Eduardo Kohan y María Florencia Budiño rechazaron recursos de inaplicabilidad de ley, manteniendo las condenas que el TOC N.º 3 de Lomas de Zamora dictó en junio de 2025.

Según la reconstrucción de la policía, Coman desempeñó un rol clave en la logística del delito. Conducía un Fiat 147 que transportó a los tres asesinos hasta Villa Centenario, donde cometieron el primer asalto. Tras el robo de un Toyota Corolla, los delincuentes interceptaron a Eduardo Aguilera, el padre de Uma, mientras circulaba en el automóvil. El hombre fue abatido, y su hija fue asesinada minutos después. La madre de la víctima destacó el impacto en la comunidad: “El dolor no se borra, pero la lucha sí”.

La investigación reveló que el plan delictivo fue organizado con precisión. Coman, al ser el encargado de trasladar a los asesinos, se convirtió en un pieza clave en la cadena de violencia. La Fiscalía destacó su participación activa, aunque no fue el autor material del crimen. La denuncia de la familia Aguilera sigue abierta, y la comunidad de Villa Centenario exige respuestas claras.

La condena de Coman amplía la red de responsabilidad por el crimen de Uma, pero el clamor por justicia sigue vigente. En Lomas de Zamora, la comunidad sigue movilizada, exigiendo que el caso sea visto como un símbolo de la lucha contra la impunidad.