Un ícono de la tribuna del Monumental se fue.
Marcelo Banegas, el hinchas con galera y bastón, falleció
Hincha de River de toda la vida, Marcelo Banegas se convirtió en una figura reconocible por su atuendo. Su familia lo anunció en Instagram. La comunidad lo recordará en cada partido.
Hincha de River de toda la vida, Marcelo Banegas se convirtió en una figura reconocible por su atuendo. Su familia lo anunció en Instagram. La comunidad lo recordará en cada partido.
Un ritual en la tribuna del Monumental
Marcelo Banegas no solo era un hincha, sino un personaje que se volvió un símbolo del Monumental. Con su galera, bastón y banda roja, su presencia era inevitable en las tribunas. A lo largo de los años, su rutina se convirtió en parte de la identidad del estadio. «Siempre estaremos los 4 alentando», escribieron sus familiares en un mensaje que marcó el fin de una era. El reconocimiento de los hinchas era inmediato: un gesto, una mirada, una sonrisa que lo hacían sentir parte de la cancha, aunque estuviera solo.
El último partido en el banco de los hinchas
Aunque no fue un jugador, su apoyo a River fue incansable. Hasta que la salud lo dejó sin fuerzas para acudir a los partidos, siguió alentando desde su casa. «El fútbol no se detiene por nada», decía con frecuencia. Su familia usó las redes sociales para mantener viva su conexión con la afición. En los comentarios, los hinchas lo recordaron como alguien que no solo celebraba los goles, sino que compartía la emoción de cada minuto. «Aunque no esté aquí, su espíritu sigue en cada rincón del estadio», escribió un seguidor.
Un legado que trasciende el fútbol
La muerte de Banegas no fue solo una pérdida para los hinchas de River, sino para toda la comunidad que lo admiraba. Su actitud positiva, su pasión por el deporte y su capacidad para transmitir alegría se convirtieron en un ejemplo. En las redes, se multiplicaron las fotos de su atuendo, como si su legado tuviera que ser recordado en cada partido. La afición, en su manera única, lo mantendrá presente: en los gritos, en los abrazos y en la forma en que se sigue celebrando el fútbol.
La vida de Marcelo Banegas se cerró, pero su legado vive en cada rincón del Monumental. Su presencia, aunque ya no física, sigue siendo parte de la historia de River. La comunidad lo recordará no solo como un hincha, sino como un símbolo de la pasión que une a todos los que aman el fútbol.
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