Rojo en la cara de la crisis

El defensor de Racing, Marcos Rojo, no escondió su frustración tras el 2-1 contra Atlético Tucumán. En declaraciones posteriores al partido, admitió que el equipo «no dio lo suficiente» y que «la vergüenza es un sentimiento que no se puede esconder». El jugador, que se mostró desgarrado durante el encuentro, señaló que la falta de intensidad en el último tramo del partido fue un factor clave para la derrota. «Nos costó mucho el partido, pero no hubo una actitud de lucha en los últimos minutos», dijo.

El desempeño del equipo, según Rojo, no refleja el esfuerzo de la plantilla. «Cada vez que salimos al campo, tenemos que pensar que el partido se decide en cada balón. Hoy no lo hicimos», afirmó. El lateral, que ha sido uno de los pilares del equipo durante el Clausura, criticó especialmente la falta de transiciones rápidas y el bajo nivel de presión en los momentos decisivos. «No fue un partido bien jugado, pero la responsabilidad está en todos», aseguró.

La cancha en llamas

El ambiente en el estadio de Racing fue tenso tras el pitazo final. Los hinchas, que ya estaban en el campo, se vieron obligados a salir a la cancha en busca de respuestas. Según testigos, el silencio previo a la salida del equipo fue rotundo, con algunos sectores del público exigiendo explicaciones. «Esto no se puede tolerar», gritaba un hincha en el área de los banqueros.

El técnico, en un comunicado posterior, reconoció el esfuerzo de los jugadores, pero insistió en que la mentalidad del equipo debe mejorar. «No es solo sobre el fútbol, es sobre el respeto al rival y a los hinchas. Hoy no lo tuvimos», dijo el entrenador. Sin embargo, la frase no fue bien recibida por los aficionados, que han comenzado a cuestionar la continuidad del técnico en el banquillo.

El contexto de la crisis

Racing, que había logrado posicionarse entre los puestos de descenso al inicio del Clausura, ahora enfrenta una situación complicada. La derrota contra Atlético Tucumán, la segunda consecutiva, ha arrastrado al equipo a la zona de descenso, con apenas dos puntos y cinco partidos jugados. La situación es más crítica si se considera que el equipo está en una racha de siete partidos sin ganar, algo que ha generado críticas internas.

El plantel, que ya enfrentó un ciclo de reacciones negativas tras la eliminación en la Copa Argentina, ahora se enfrenta a un desafío doble: mejorar el desempeño en el campo y recuperar la confianza del entorno. La presión sobre el cuerpo técnico y los jugadores es cada vez mayor, especialmente con la mirada de los hinchas que exigen resultados inmediatos.

La situación ha generado también una división interna dentro del vestuario. Según fuentes cercanas al club, algunos jugadores han señalado que el entorno no ha estado apoyando las decisiones del entrenador, lo que afecta la cohesión del equipo. «No se puede jugar con la tensión que hay», afirmó un jugador en una conversación privada. Esta situación, si no se resuelve pronto, podría llevar a cambios en la estructura del plantel.

Racing, con solo dos puntos en cinco partidos, se encuentra en una situación crítica que exige respuestas inmediatas. La derrota contra Atlético Tucumán no solo profundizó su crisis, sino que también generó tensiones internas que podrían afectar el desempeño del equipo. La próxima jornada será clave para evitar un descenso que complicaría aún más su situación en la Liga Profesional.