La selección francesa se despidió del Mundial 2026 con un trámite de 4-6 sobre Inglaterra, en un partido que reflejó el poder de fuego de Kylian Mbappé. El delantero del Real Madrid, tras un partido abrumador, se convirtió en el máximo goleador del certamen con 10 tantos, sumando 22 en su historia. Messi, con 8 goles en el torneo y 21 en su carrera, sigue en la cima, aunque el argentino dejó en claro que su rival sigue siendo el francés.

Mbappé, que había sido el protagonista del campeonato, volvió a demostrar su consistencia. En el partido contra Inglaterra, el francés no solo sumó dos tantos, sino que también se acercó a una marca histórica: la de ser el máximo goleador del Mundial. Su desempeño lo colocó en el podio de los más destacados de la competencia, aunque el partido no fue el ideal para unirse a la final. «Hubiera preferido no ser goleador y estar en la final del Mundial», confesó al término del partido, mostrando frustración por no haber alcanzado la definición del torneo.

El camino de Mbappé en el Mundial fue impecable. Desde su debut contra Senegal, donde anotó dos goles, hasta su despedida frente a Inglaterra, el francés no dejó espacio para dudas. Solo en la eliminación contra España, en la semifinal, no logró marcar. A pesar de eso, sus números son irrepetibles: 10 goles en el torneo y 22 en su carrera, algo que le dio una ventaja sobre Messi, quien, aunque con 21 goles en su historia, aún tiene la posibilidad de alcanzarle si gana la final contra España.

La diferencia entre ambos jugadores también se notó en las asistencias. Mbappé sumó 4 en el Mundial, igual que Messi. Sin embargo, el argentino sigue siendo el referente del juego en la cancha. «Leo marca todo el tiempo, mañana marcará seguro», aseguró Mbappé, reflejando su admiración por el 10 argentino. Con este resultado, el francés se aseguró un lugar en la historia del fútbol, mientras que el duelo por el título entre España y Francia sigue siendo la gran novedad del certamen.

Con la final del Mundial 2026 a punto de disputarse, Mbappé se aseguró su lugar en la historia, aunque el destino de la copa aún pendiente. Su desempeño en el partido por el tercer puesto lo convierte en el referente de la competencia, mientras que Messi sigue en la lucha por el título.