La Selección Argentina no solo venció a Inglaterra en el estadio Wembley, sino que también se convirtió en el primer equipo en llegar a cinco finales consecutivas en el fútbol internacional. El triunfo, que le abrió la puerta a la quinta final, fue celebrado con una imagen que rápidamente se viralizó: Lionel Messi y Rodrigo De Paul en una habitación de la concentración, tomando mates y compartiendo un paquete de alfajores. La foto, publicada por De Paul y replicada por Messi en Instagram, no solo recordó la tradición argentina, sino que también simbolizó la calma tras la emoción del partido.

El día después del histórico 3-1 fue un homenaje al fútbol como lo conocemos. Messi, con su característica sonrisa y el pelo despeinado, se mostró tranquilo en su cama, mientras De Paul, con su estilo siempre desenfadado, no dejó de hacerse notar. Ambos, como el resto de la Scaloneta, vivieron una mañana en la que el fútbol no solo fue un deporte, sino una celebración colectiva. La imagen de los mates y los alfajores fue una metáfora de lo que representa la Argentina: la pasión, la tradición y la forma de disfrutar lo que se logra.

El partido contra Inglaterra marcó un hito en la carrera de Messi, quien por primera vez enfrentó a los ingleses y se consagró como protagonista de una victoria histórica. Aunque no anotó, dio las dos asistencias decisivas para los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Con este triunfo, el capitán se convirtió en el primer argentino en llegar a tres finales de Mundial, un récord que lo coloca en el primer escalón del fútbol mundial. Además, se sumó a la lista de jugadores con más asistencias en la historia del fútbol.

La Scaloneta no solo se aseguró de su cuarta final consecutiva, sino que también cerró el ciclo de una Copa América y se prepara para enfrentar a Estados Unidos en la Finalissima. Con Messi como eje, el equipo tiene la mira puesta en el Mundial de Qatar, donde intentará coronarse campeón. La victoria sobre Inglaterra fue más que un partido: fue una declaración de intenciones. La Argentina, con su estilo único y su forma de celebrar el fútbol, sigue demostrando por qué es imposible vivir sin ella.

La Selección Argentina ya tiene el ticket para la quinta final consecutiva, incluyendo el Mundial de Qatar. Messi, con su estilo y su historia, sigue liderando el fútbol como una fuerza que no se detiene. El triunfo sobre Inglaterra no solo fue una victoria, sino un recordatorio de lo que representa el fútbol argentino: la pasión, la tradición y el disfrute.