Javier Milei fue este martes el primer presidente argentino en asistir a la celebración del Día de la Declaración de Independencia de Estados Unidos en la embajada de Washington. La jornada, organizada por el embajador Peter Lamelas, reunió a figuras clave del gobierno libertario, entre ellos el recién asumido jefe de Gabinete, Diego Santilli, y cientos de invitados, incluyendo gobernadores y empresarios. El evento, con el lema «250 Libertad», contó con un mensaje especial de Donald Trump, quien a través de un video destacó los valores de su país y rechazó las acusaciones de ser «rey», un término asociado al movimiento No Kings.

El embajador Lamelas, nacido en Cuba y crítico del comunismo, destacó en su discurso la trayectoria de su familia, que huyó de la isla en los años 60. Comparó el «coraje» de los primeros colonos estadounidenses hace 250 años con el de Milei en sus reformas económicas. «Venimos con la convicción de que, cuando dos naciones libres trabajan juntas, todo es posible», dijo emocionado, señalando que la Argentina es ahora su «casa». Su palabras resonaron en un ambiente de celebración, donde el público abrazó al mandatario y respondió con aplausos al anuncio de su presencia.

La jornada fue también un espacio para mostrar el rol de Milei como promotor de alianzas internacionales. Aunque el jefe de Estado no pronunció discursos ni se dirigió directamente al público, su presencia fue clave. La ceremonia incluyó un espectáculo musical donde se interpretaron canciones como «New York, New York», en una sorpresa solicitada por el mandatario. La actriz Fátima Florez, ex pareja de Milei, cantó el himno en un momento que destacó la personalidad del presidente, quien no se mostró en la ceremonia.

Milei, que ha manifestado dudas sobre su viaje a Estados Unidos para los festejos del 4 de Julio —una fecha poco usual para visitas de mandatarios—, asistió a la embajada alrededor de las 19.20, acompañado por su hermana Karina, secretaria de la Presidencia. La elección de este gesto, en un contexto de tensiones con la comunidad internacional por las reformas económicas, podría tener implicaciones en la visibilidad de la Argentina en el escenario global.

La participación de Milei en la celebración del 4 de Julio en la embajada de EE.UU. refleja una estrategia diplomática de fortalecer lazos con Washington, aunque su ausencia de discursos sugiere un enfoque más simbólico que institucional. Este gesto, en un momento clave para la agenda exterior del gobierno, podría marcar un cambio en la política argentina hacia el entorno global.