María Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de 21 años, decidió practicar bungee jumping combinando sus pasiones por el deporte y la naturaleza. La joven, profesora de Educación Física y Gestión Deportiva en Jandira, vivía en San Pablo y publicaba en Instagram imágenes de actividades al aire libre. El 13 de abril, junto a su pareja, se dirigió al municipio de Limeira para saltar del Puente del Esqueleto, un sitio conocido por actividades extremas. Contrató los servicios de la empresa Entre Cuerdas para realizar la experiencia.

Horas antes del accidente, compartió en su perfil de Instagram una imagen con el mensaje: “¿Quién fue el loco que me dejó saltar de un puente?”. Al llegar al lugar, los empleados de la compañía explicaron los pasos del salto, incluyendo la colocación de cuerdas y arnés. Sin embargo, al momento de la actividad, tres hombres la levantaron por encima de sus cabezas, le indicaron que se ubicara en forma de cruz y la arrojaron al vacío desde una altura de alrededor de 40 metros sin atarle las cuerdas de seguridad.

El incidente fue grabado por testigos, quienes advirtieron el error. En el video, se observa que ninguno de los empleados se percató de la falta de medidas de protección. La madre de la joven publicó un mensaje en redes sociales denunciando la «gravísima e inadmisible falla humana». La policía y la fiscalía analizan las circunstancias para establecer responsabilidades, mientras se espera el informe de la empresa sobre los protocolos seguidos.

El caso de María Eduarda destacó la importancia de cumplir con protocolos de seguridad en actividades extremas, donde errores humanos pueden tener consecuencias fatales. La investigación continúa para esclarecer las causas del accidente y evaluar la responsabilidad de las partes involucradas.