Franco Daniel Depauli, de 46 años, falleció de forma inmediata luego de recibir una pedrada en la cabeza durante celebraciones del triunfo de la Selección Argentina en Cañuelas. El hombre, quien vivía en el barrio Leven, se desplomó al intentar retirarse del lugar donde se habían generado disturbios entre grupos de personas. Según testigos, la pelea entre dos bandas desencadenó el incidente que lo costó la vida. Los allegados lo cargaron en el auto y lo trasladaron al Hospital Marzetti, donde se intentó reanimar durante 50 minutos sin éxito.

El director del hospital, Hernán Carpio, confirmó que no hubo respuesta a las maniobras de reanimación. Según la familia, el hombre y su grupo estaban celebrando el pase a cuartos de final en la calle Hueney cuando el altercado comenzó. «Franco iba a su auto para retirarse, pero recibió la pedrada en la frente», relató un familiar. La zona se llenó de personas, lo que dificultó la llegada de una ambulancia, por lo que los allegados decidieron trasladarlo por sus propios medios.

Depauli era reconocido en el barrio Leven por su labor en Cerámica Cañuelas y su participación en festejos del Día del Niño. Su mujer destacó que «construyó su casa aquí y siempre ayudó a la comunidad». En redes sociales, amigos y vecinos recordaron su humor y generosidad, destacando que «siempre decía que nunca perdimos la fe». La muerte lo convierte en una figura trágica en un contexto de alegría colectiva.

Las autoridades locales investigan la causa exacta del altercado, aunque no se descartan factores como el exceso de celebración en la zona. El intendente de Cañuelas, Pablo Ríos, anunció un repaso a las medidas de seguridad en eventos públicos. «La comunidad se une en el duelo por la pérdida de un hombre que fue parte de esta ciudad», señaló un vecino. La tragedia ha impactado al barrio, donde se espera un análisis sobre cómo evitar episodios similares en futuras celebraciones.

La muerte de Depauli ha generado reflexión sobre la seguridad en festividades comunitarias. Las autoridades analizan protocolos para evitar incidentes similares en futuras celebraciones, mientras la comunidad se une en el duelo por la pérdida de un hombre considerado un referente local.