La jornada que marcó la vida de Grillo

La exposición en el CFL N° 413, ubicado en Giribone 772, recupera imágenes capturadas el 12 de marzo de 2025, durante la protesta de jubilados frente al Congreso. El fotógrafo Pablo Grillo, reconocido por su labor en medios de comunicación, grabó el momento en que la policía intervenía con medidas contundentes. Las fotos muestran el choque entre manifestantes y fuerzas de seguridad, con algunos agentes usando gases lacrimógenos y barreras. El evento, que contó con miles de participantes, se convirtió en un punto de discusión en el marco de la crisis de jubilaciones en la provincia de Buenos Aires.

Herida la piel, pero intacta la vocación

Grillo, quien sufrió heridas menores al ser impactado por una botella de vidrio durante la represión, fue trasladado al Hospital Sanatorio de Avellaneda. Según testigos, la situación se escaló cuando un grupo de manifestantes se acercó a un puesto de control, lo que desencadenó la intervención policial. Aunque el fotógrafo no sufrió daños graves, el episodio lo dejó con una cicatriz física y emocional. «Esto no es una broma. Lo que viví fue un acto de violencia contra la protesta», declaró en una entrevista reciente. La exposición busca recordar que, más allá de la imagen, hay personas con historias reales detrás de cada toma.

El espacio educativo como punto de encuentro

El CFL N° 413, un centro de capacitación laboral, se convirtió en el escenario para el acto. La institución, que brinda formación a jóvenes y adultos en talleres de oficios, recibió a decenas de personas interesadas en ver el material. «La decisión de ubicar la muestra aquí simboliza la importancia de la educación como herramienta de resistencia», explicó la intendenta de Avellaneda, quien participó en la inauguración. El evento contó con la presencia de representantes de gremios de transporte y docentes, quienes destacaron la relevancia de los testimonios de quienes vivieron el conflicto. El director del centro, Mario Vélez, señaló que la muestra «no solo documenta, sino que invita a reflexionar sobre las implicaciones de la represión en la sociedad».

La investigación que no termina

El episodio del 12 de marzo sigue siendo investigado por la Fiscalía de la provincia, que analiza si hubo incumplimientos en la normativa policial. Un informe preliminar menciona que agentes usaron métodos excesivos en la intervención, lo que podría derivar en sanciones. Sin embargo, autoridades negaron que hubiera violaciones, alegando que la protesta «no estaba autorizada» y que los agentes actuaron en cumplimiento de la ley. La comunidad rechaza esta posición, y en redes sociales se difunden testimonios de vecinos que aseguran que la policía «no se contuvo». La exposición, al ser un material visual, podría ser clave en el debate jurídico y social que se sigue abriendo.

Entre la memoria y el presente

La muestra no solo recupera un día específico, sino que también conecta con la historia reciente de Avellaneda. En los últimos años, la ciudad ha sido escenario de protestas por la deuda pública y la seguridad, lo que la convierte en un punto de tensión constante. Grillo, nacido en la zona, explicó que «cada foto es una pieza de un rompecabezas que no termina. El que ve la exposición puede entender que esta no es una historia aislada, sino parte de un ciclo de lucha y resistencia». La comunidad local, por su parte, ha organizado visitas guiadas a la muestra, con el objetivo de que la ciudadanía conozca los hechos desde una perspectiva más cercana.

La exposición de Grillo no solo es un recordatorio de un episodio concreto, sino un espejo de las tensiones sociales actuales en Avellaneda. La muestra, que se mantendrá abierta hasta fines de marzo, busca generar debate sobre el rol de la policía en la protesta y la responsabilidad de las autoridades. Su impacto, sin embargo, trasciende el ámbito local, al ser un testimonio de cómo las imágenes pueden moldear la percepción de un conflicto complejo.