El anuncio del presidente Donald Trump sobre el fin del acuerdo provisional con Irán generó una reacción inmediata en los mercados globales. Los futuros del S&P 500 y el Nasdaq bajaron un 0,7% y 1,1%, respectivamente, al comienzo de la jornada, mientras los precios del petróleo subían más del 5% tras la confirmación de que las conversaciones habían terminado. El crudo Brent, referencial internacional, alcanzó 78,10 dólares por barril, mientras el crudo estadounidense llegó a 74,04 dólares.

El anuncio se produjo tras los ataques estadounidenses contra Irán, en represalia por los bombardeos a tres buques en el estrecho de Ormuz el martes. Trump, en una rueda de prensa junto a líderes de la OTAN en Ankara, declaró: «Para mí, creo que se acabó. Es una pérdida de tiempo tratar con ellos». Aunque el acuerdo permitía el paso de buques por el estrecho sin tasas durante 60 días, Irán insistió en controlar las rutas, lo que podría alterar décadas de normas marítimas.

Los precios del crudo habían caído en los últimos meses desde máximos superiores a los 100 dólares por barril, hasta niveles cercanos a los registrados antes de la guerra con Irán en marzo. Ahora, el barril se cotiza cerca de los 74 dólares, en línea con los precios de junio de 2020. El acuerdo provisional, aunque temporal, no resolvió las tensiones entre Washington y Teherán, que se intensificaron tras los bombardeos.

El ministro iraní de Energía, Bijan Zanganeh, señaló que el país no permitirá «una ocupación extranjera en el Golfo Pérsico», un reclamo que encauza las hostilidades. Analistas alertan que la situación podría prolongarse, afectando tanto al mercado petrolero como a la economía global. Los principales actores del sector, como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, están monitoreando la tensión, mientras las negociaciones para evitar un conflicto armado se desplazan a una nueva fase.

A pesar de la subida en los precios del crudo, la incertidumbre persiste en los mercados. El acuerdo de 60 días no resuelve las tensiones, pero podría aliviar la situación temporalmente, mientras la región continúa en un escenario de altibajos. El impacto económico global dependerá de la capacidad de ambos países para evitar un conflicto prolongado.